Paco escribió:
internet y sobreexposición a películas, series, redes sociales etc. No se aburren como nosotros. Y no tienen el tiempo libre que teníamos nosotros, que estábamos muertos del asco en nuestro cuarto horas y horas -> podíamos dedicas unas horas a aprender un instrumento.
Pues eso. Lo que voy a decir lo han dicho los viejos durante siglos, pero da igual: nosotros fuimos educados en la espera. Había que esperar para todo. Los plazos para cualquier cosa eran inmensos... e inciertos. Si querías saber algo no lo tecleabas, te tenía que leer un libro o buscarte la vida preguntando a quien lo supiese. Si querias hablar con alguien, no lo contactabas al instante, puede que estuviera... y puede que no.
HABIA QUE JODERSE.
Y nos jodimos, pero aprendimos. Si había que ahorrar para algo, pues se hacía, durante años: no estabas solo, todos lo hacían. Si había que aprender guitarra u otro instrumento, pues se hacía. Te ponias la cinta del grupo X y echabas la tarde (y la juventud) tratando de acercarte a lo que aquel guitarrista había tocado, tambien tras pegarse media juventud ensayando en su dormitorio.
Sigo leyendo el hilo, y veo proclamas de "la guitarra no morirá, es imposible", seguidas de argumentos sentimentales que vienen a decir: "no morirá porque a mi me jode que muera". La trompeta no resucitó, ni el clavicordio, ni la zanfoña.
Otros hacen referencias al reggaeton, como si fuese la madre de todos los males que alejan a los jóvenes de la música instrumental. Quizás sea así en España o Sudamérica, pero no a nivel mundial. Esa porquería caera como han caido otras tantas, con la diferencia de que lo hará sin dejar ni rastro: esas canciones no perdurarán, nadie las versioneará, nadie coleccionará sus discos, ni irá a sus conciertos cuando los tipos sean sexagenarios. Es musica de usar y tirar, "grupos" de una sola canción, temas que valen para ir de juerga, pero se olvidan antes de acabar de oirlos.