logan3 escribió:
a quien no le importa tener la cuenta pelada pero con una guitarra que le llena el alma
Pues yo creo que si piensas así tienes un problema. Las cosas que deberían "llenarte el alma" son el amor, la amistad, la aceptación social, cosas así que aparecen el los peldaños superiores de la pirámide de Maslow. Sin embargo optas por un cacho de madera con unos hierros. Sustituto material, fácilmente alcanzable si tienes pasta, de cosas inmateriales y no comprables, como sentirte querido y aceptado por los que te rodean.
logan3 escribió:
Puedo entender que os compréis una guitarra de 300€ si tenéis 16 o 17 años
Tengo 53 tacos, tronco. Y la próxima guitarra que me compré será como las otras dos que tengo, de 300 o a lo sumo 500 pavos. No porque no pueda, si no porque no me sale de los cojones. Y podéis venir cien mil guitarristas de alto nivel a comerme la cabeza con las excelencias de lo vintage, lo made in USA, las maderas y demás historias, me la suda. Yo soy quien conoce mis necesidades y quien toma esas decisiones. Faltaría más. Es un gran error pensar que el dinero gastado en la herramienta es proporcional al placer obtenido tocándola. Porque no es así. Hay un clasismo implícito en tus palabras que no mola nada. Guitarra barata y plugins en el ordenata, así toco, y así voy a seguir. Fíjate, como un adolescente. Puedes llamarme zangolotino, o rata, o lo que se te ocurra. Yo voy a seguir disfrutando, no igual, más. Porque poco a poco voy mejorando, me salen más cosas, y eso me hace disfrutar más.
La Les Paul custom más cara del mundo sigue pareciéndome más incómoda que la Cort más barata con rebaje en el encastre. Digáis lo que digáis. Y si tiene los trastes bien pulidos y está bien ajustada, no veo dónde va a ser más incómoda que su hermana mayor. Digo yo que las Seymour Duncan sonarán mejor que las Roswell, pero que alguien me explique qué tiene que ver eso con la comodidad y la ergonomía. Y en SG, si te fijas en que parece que tiene el diapasón echao palante y te molesta, te va a pasar lo mismo con una Gibson cara que con una Epiphone.
Mal lo llevará quien crea que su competencia como guitarrista depende del precio de su equipo, y no de sus conocimientos, práctica y habilidad. Bien lo llevará quien, teniendo o no teniendo poder adquisitivo, sabe disfrutar de lo que tiene y sacarle partido, lejos de las punzadas del ansia por poseer objetos materiales que definan nuestra valía, sistema de mensura hueco y sin fundamento, como cántaro vacío. No es cierto el "tanto tienes, tanto vales". Las posesiones van y vienen. Yo valgo lo que soy.