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Cada vez me voy convenciendo más de qu los efectos es mejor añadirlos a posteriori, y de entrada no poner casi nada, si acaso una Eq. y una Comp. mínimas, quizá las que saca por defecto el programa.
En las pruebas que he ido haciendo me gustan más los resultados cuando la ecualización por bandas la hago a posteriori.
Tendré que ir probando un poco de Reverb, de forma muy suave, que en algunos casos, para una segunda guitarra, o en determinados temas, me puede apetecer.
Manejo bastante ami gusto el Reverb en eléctricas, pero aún así me gusta más cómo queda la salida de un ampli con pedal de los buenos. en la acústica, en cambio, lo de meter pedales de momento no me lo planteo, me gusta que el sonido casi siempre sea lo más natural posible, y razonablemente nítido. La aportación de la señal seca creo que es clave, por lo que estoy observando al ir probando el asunto.
Sin duda la habitación es un elemento a tener en cuenta. En mi caso, sobre todo grabo en una habitación pequeña, con un armario lleno de ropa, una pared enteramente cubierta por una estantería con libros y discos, un sofá y una docena de guitarras, varias de ellas colgando de otra de las paredes, sobre el sofá, con lo que las posibilidades de ecos de la estancia son mínimas, la entrada de ruidos del exterior no es imposible, aunque la doble ventana y la persiana protegen relativamente, al ser un piso alto. Es lo que hay, no tengo un estudio maravilloso, sino una habitación pequeña en una casa.
Con eso, intento sacar el sonido más potable posible, pero aún me queda bastante que probar y aprender.
Meter una eléctrica por línea es más sencillo, evidentemente.
Pero las acústicas... meter el sonido del piezo no entra en mis previsiones en la mayor parte de lo que grabo, porque lo que quiero es el sonido de la guitarra lo más natural posible, y eso implica microfonear, y por lo tanto, diferentes quebraderos de cabeza.
Luego está el tema de las pistas. Siempre he sido defensor del sonido lo más "directo" posible, al menos para la base, luego otra cosa es ir añadiendo arreglillos.
Lo más directo posible implica, si se puede, grabar a la vez voz y guitarra, lo cual es anatema en las grabaciones profesionales, por motivos evidentes.
Y no digamos ya si quieres meter a la vez dos guitarras acústicas y dos voces... ¡qué infierno!