Guitarrerosuperstrat escribió:
Lo que tiene lo digital es que si tocas mal suena mal, y si tocas bien suena bien. Lo mismo que con lo analógico, mira tú.
Pues yo conozco una banda mítica nacional, que aunque no me gustaban mucho he caído en algún show precisamente por como sonaban y por aprender cosillas (de los grandes se aprende siempre), que se han pasado a los cacharros digitales y siguen sonando absolutamente bien y profesionales, pero sin duda alguna han perdido calidad de sonido. Y ellos lo saben pero así les está bien porque les pagan igual. Creo que lo digital no da la talla cuando sales del rock punko/jevilin y comprimido, cuanto más natural necesitas las cosas, más canta por soleares. Y conseguir la gracia del ampli caliente justo rompiendo por encima del limpio, yo le he puesto ganas y dedicación y me suena "bien pero falso".
Guitarrerosuperstrat escribió:
Leo mucho mito, mucho prejuicio, mucho cerrarse en banda.
No, no hay mito ni cierres en banda, los que no tocamos con digital tenemos cada uno nuestras razones. Si me estas diciendo que se suena igual con un Kemper que con un buen valvular yo te digo que no, y no es cerrazón.
Ya he probado Kemper y Helix, porque creí que me apañarian algunas necesidades, y lo veo exageradísimo para mi propósito.
No pasa nada por renegar de lo digital, ni tiene por qué ser por huevos el presente ni el futuro, ni es la mejor opción en calidad de sonido, ni muchas otras cosas. Está bien que exista, y el que quiera gastarse su dinero en eso bien hecho que está.
Pero un guitarrista valvulero no está viviendo en el pasado ni reniega de la evolución digital sin razón alguna, sino que es más selectivo. Todo está en el cerebro y las manos.
Mi hija me está pidiendo una guitarra (tontea con la mia y apunta maneras descaradamente), tiene 5 años y empieza piano este año. En verano le pillaré una Squier Mustang y ahí si, seguramente la enseñaré con algo digital de inicio.
J Mascis o Thurston Moore revolucionaron la guitarra con equipos de los 50's y 60's, conceptual y sónicamente estuvieron (o están según los casos) verdaderamente adelantados.