#14617 Te doy otro motivo para no meter desconocidos en casa: la ingeniería social ya no es patrimonio exclusivo de hackers altamente cualificados. Cuando vivía en Madrid, pasé veinte años en la zona de Marqués de Vadillo / Urgel, en territorio comanche. También residían por la zona varios músicos históricos, como el Flaco Barral. Otro bajista de sesión, cuya identidad dejo al margen, puso a la venta creo recordar que un Jazz Bass antiguo bastante goloso y un Fodera Yin Yang. Le contactaron varios y por el que optó parecía payo de toda vida, y lo era. Se presentó con cinco saladitos que se llevaron seis bajos y cuatro guitarras, casi todo de colección. Le dejaron el estudio porque había que desmontarlo, pero tenía una mesa digital Yamaha que le aporrearon solo por hacer más sangre, además de los monitores rajados, la tele de plasma pateada y el susto de tener un cuchillo en el pescuezo durante un buen rato. La patada en los mengues cuando se largaron le costó varias semanas de reposo sin poder trabajar y la pérdida de un testículo.
Como no tenía facturas de lo que había comprado treinta años antes de segunda mano, el seguro le pagó parte de una guitarra de caja de luthier alemán y daños estéticos de la puerta y el corredor de la entrada. Perdió mucho más de lo que costaba el piso y ganó una depresión crónica.
No es el único caso, a partir de 2004, aquello se abarrotó de gente petisa de otros lares que hacían lo mismo con guitarras o con lo que les cuadrara en Milanuncios y similares.
Cuando pones un anuncio, lo está estudiando cada grupo de delincuentes organizados especializados en este gremio.
A mí también me ha pasado quedar con alguien que te dice que le interesa tal o cual cosa sin hacer mención alguna al precio y que cuando llegue te ofrezca menos dinero. Yo no sólo no negocio sino que es que directamente ya no se lo vendo a ningún precio. Y lo de quedar, hace quince años quedaba en mi piso para que se probase el material, ahora ya como mucho quedo en el portal, porque ya tuve alguna experiencia desagradable y paso de acabar en el telediario.
El trato con gente, el metro de Madrid y el paso de los años me están convirtiendo en un misántropo, pero ya lo he asumido.
#14623 No te estás enterando. Estoy en el mismo barco que tú. Quizá, hasta en uno más justo, razonable y abierto a modificar el precio en cualquier momento.
Pero, vaya, veo que tú juegas en la liga de compra-venta de más de mil euros y con guitarras. No tengo nada más que decir. Son mundos completamente distintos.