Katana boss.
Son la ostia
#160 Hice, cuando la cabeza me funcionaba; por ahí debe haber unos cuentos clones y amplis modificados de Orange, Vox, Marshall, Music Man, Fender y Gibson. Ahora no le recomendaría a nadie que me dejase tocarle algo más sensible que una púa. Qué mala lectura tiene lo que acabo de escribir, sabéis a qué me refiero. Dos pases de covid me han dejado el pulso y el coco de aquella manera. Los que me conocéis en persona ya lo habéis visto.
A José María Guzmán, cuando estaba en Cadillac y con los langostinos de Luz Casal, le cambié las válvulas de su Music Man y, de paso, se llevó un ampli renovado que sonaba mejor aún, dicho por él.
A Serrat, le arreglé la guitarra Gibson española porque el circuito estaba a por uvas y el técnico de Madrid Musical de entonces no pilotaba de electrónica.
Al guitarrista de King Kobra, no recuerdo si era Mick Sweda porque todos iban con la misma pinta que Appice, le reparé la guitarra antes del concierto en Canciller.
A Ray Gómez, Salvador Domínguez, Palacios, muchos alumnos de Félix Santos y de Cabadas, etc., en Madrid Musical. En Radical Music, al menos, la mitad de los guitarristas de orquestas de Madrid, Toledo y Segovia; y, como esa tienda pertenecía al importador de Ibanez, cada vez que venía alguien para hacer un clinic, el menda ajustaba palos. Haced la cuenta de patrocinados de Ibanez que hicieron clinics entre 1998 y 2001. Cuando me fui, siguieron llamándome cuando había clinics porque se quedó Boni al cargo y era un tipo genial y dicharachero, pero... preséntale a Jennifer Batten o Gilbert.
Ahora me da hasta pereza soldarme un mezclador de tres canales con cables y resistencias. Os paso esquemas, pero dejadme dormir tranquilo.