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>> No me toques a Vai, ¿vale?
No se me ocurre. A mí, sus discos en solitario me producen la misma sensación subjetiva (es mi sensación personal e intransferible) de ir buscando lo estrambótico para salirse del tiesto continuadamente. Es musicazo, buen compañero de grupo, leal mercenario y creatividad no puede decirse que le falte. Ese es el problema objetivo, mete tanto artificio que cansa por saturación. Herederos directos: Polyphia. Escuché un tema y me dije
"Tate, ya apareció el metal drill, normal", escuché otro y me impresionó el tema del arpegiado en limpio, escuché un tercero con Vai y no pude terminarlo, lo dejé para otro día, todo igual.
Paradójicamente, me fascina cómo encaja sin fisuras en cualquier banda y sus arreglos para otros artistas. Salvó a Coverdale con
Slip of the tongue, resucitó a Dave Lee Roth, puso patas arriba el género instrumental y encima es un tipo adorable. Lo entrevisté en 1990 en Londres y me lo topé de frente paseando cerca de mi casa por el Manzanares (cuando vivía en Madrid) con su mujer antes del concierto en La Riviera. Es como toparte con tu vecino, el molón. Lo vi en el Palacio de los Deportes con Dave Lee Roth, y en Donington y el Rockódromo en la gira del
Slip of the tongue. Se comía cada espectáculo porque tiene carisma y brilla por sí solo, y eso molesta a los que alquilan sus servicios. A pesar de que se esfuerza en ser comedido y quedarse en su puesto, no lo puede evitar, llega un momento en que se le enciende el cohete que lleva en el culo y acapara la atención de todos. Lo decían Sheehan y Bissonette en la rueda de prensa, otros dos con humildad y saber comportarse cuando tu jefe y/o compañeros son peores músicos o personas que tú.
Venga, anécdota. En el concierto del Rockódromo, teloneaba Manzano, otro tipo adorable. Vino a la oficina para entrevistarle y fuimos a comer juntos. Me tuvo toda la puta tarde cantándome canciones de Bolton, primero al oído y luego a viva voz, porque acababa de salir el
Soul provider y nos tenía enganchados a ambos. En un semáforo se puso a fondo con el estribillo de
How am I supposed to live without you y la gente nos sorteaba como si fuésemos marcianos peligrosos. El chiste está en que se marcó un BÖC/Black Sabbath en toda regla, ya sabéis, gira
Black and blue de Sabbath con Dio y Blue Öyster Cult teloneando. Hubo alguna fricción porque, al comienzo de la gira, los de Birmingam se negaron a que montaran el muñeco de Godzilla porque tardaban hora y pico en desmontarlo y dejar disponible el escenario. Los neoyorkinos iban sobradetes y tocaron versiones de Paranoid y algunos temas más como bises durante el resto de la gira. Todo muy Spinal Tap. Pues Manzano salió como era él, una estrella del escenario: vestido como Coverdale siguiendo las fotos de las revistas, peinado con la misma melena de Coverdale, poniendo las poses de Coverdale y cantando como Coverdale (salvando las distancias). En el backstage nos partíamos de risa por las caras de incredulidad de Coverdale y de descojone del resto del grupo. Comenzó con cara de incredulidad, luego de enojo y acabó exigiendo a gritos que sacaran a José Antonio del escenario inmediatamente. Claro, salió Whitesnake y la gente se tiraba por el suelo. Coverdale, reputada malísima persona, humillado; resto del grupo pasando una noche memorable. Vai aún se acordaba de la anécdota cuando lo de La Riviera.
Grande Manzano, los que le conocíais ya sabéis cómo era. D. E. P.