Paco escribió:
#2811 Pues quizá porque esos tres ejemplos que pones ya se ha hablado hasta la extenuación. Gente que adquirió su fama a finales de los 60, o a mediados de los 80... como que poco nuevo le vamos a rascar. Personalmente en un foro de guitarristas me interesa más ver hilos de gente nueva, de ahora. No dar la matraca con los mismos tres de hace 50 años.
Efectivamente, se avanza estudiando el pasado para mejorar el presente y caminar hacia el futuro. El debate forma parte del estudio, habrá a quien le ayude y a quien no; pero es necesario y, como músicos, más aún.
Alguien escribió:
Lo de Rosalía tiene gancho por tres motivos. Uno, porque es actual.
Hasta de reguetón debemos hablar, aunque sea para cagarnos en el gasolinero primigenio (mis respetos al personal de estaciones de servicio).
Alguien escribió:
Dos,
El crusaíto. Va, estaba ahí el chascarrillo.
Alguien escribió:
Dos, porque todo el mundo la conoce.
Guste o no, es un fenómeno en la escena musical, como lo fuera Albert Pla en su día; debemos hablar de ello asépticamente, del fenómeno.
Alguien escribió:
Tres, porque los medios son muy extremos en sus opiniones sobre ella. Todo ello crea la necesidad de tener un espacio seguro en el que despotricar contra las revistas, periodicos y radios que todos tienen la misma mono-opinión
Eso, siempre. Si no desarrollamos opinión propia con criterio, estaremos dando de comer a los medios "siempre pagados" por la industria musical. Hasta el periodista más digno es publicado bajo el filtro del presupuesto de publicidad recibido, sin excepción. Yo daba caña en las revistas, de vez en cuando, si escuchaba algo a todas luces malo o mediocre con mera intención de pasar la gorra y las discográficas nos cerraban el grifo de la publicidad. Llamaban a los editores, estos al "baranda" y a mí me dejaban sin material durante un mes. Con Manowar, hasta recibía amenazas por correo y algún fan llegó a increparme cuando me veía en el foso de fotógrafos.
Este foro es un espacio seguro donde opinar sin demasiadas influencias externas, que siempre acaban llegando.