Paco escribió:
Si pensáis con atención cuando erais chavales habían mil grupos que sonaban y que hoy nadie se acuerda, se han relegado al olvido. En cambio otros se han convertido en clásicos. Yo que viví mi juventud en los 90s ¿Dónde están hoy McHammer, Ace of Base, 2Unlimitied, SNAP etc? En cambio se han hecho clásicos Nirvana, Pearl Jam, Soundgarden, Pantera, PJ Harvey o Nick Cave. Pues salían mucho más en la radio los otros...
Pienso que en su momento cuando eran criticados al salir en la radio los Beatles, Stones, Bon Jovi o Van Halen creo que ya aportaban muchísimo más musicalmente. Tenían marketing detrás, obviamente, una imagen currada, pero había música detrás sino no estaríamos hablando de ellos hoy...
Ayer lo hablaba con una de mis mejores amigas, cerveceando delante de videos de música del youtube (concierto para pobres confinados). Una forma de entender la calidad de un músico de éxito es su trascendencia. Los músicos con éxito normalmente alternan etapas de su vida en las que cobran 4-5 o hasta 10 salarios mínimos, con años en los que no ven un pavo. Viven como gente bastante más normal de lo que nos solemos pensar, metidos en un círculo social muy público, eso sí. Pero son poco más que obreretes y el drama viene cuando se piensan que son otras cosas. Por supuesto, hay niveles, pero Madonnas hay pocas.
Al final, ¿cuántos artistas tienen impacto en las generaciones venideras? Pues pocos la verdad. Respecto al total, muy pocos.
¿Es el reguetón basura? Sí, basura indulgente para el perreo barato.
¿Refleja la calidad cultural de la sociedad? Sí, refleja un fallo en la transmisión cultural que viene desde la educación, si me apuras, desde la LOGSE.
¿Trascenderá? No.
¿Trascenderán los grupos indies más depresivos y baratunos? No. (Mi opinión y deseo personal) :P
Yo creo que lo importante es mantener espacios de resistencia cultural. Como este foro, los bares de rock, las bibliotecas, los auditorios, las verbenas de pueblo... Y ya tendremos tiempo de hacernos periódicamente esta pregunta. Pero, insisto, el reguetón no es el problema, es solo un síntoma de algo más viejo que la orilla del río. Vivimos en una sociedad de borregos manipulables, cada vez más borregos y más manipulables.