Paco escribió:
lo de las salchichas de frankfurt no lo he visto
Mira que habré ido veces a Alemania, que mi hermana vive allí desde hace 40 años, pero a mi no me pillan comiendo esas porquerías.
Y los hot dogs en cualquier ciudad de USA, se comen eso o un pretzel, que son cosas dudosamente comestibles, a duras penas, lo del perrito es que sólo el olor del puesto ya me da náuseas, y con el ketchup poto sí o sí. En NY hay unas tiendas de comida (Deli) hecha para llevar (arroz, verduras, pescado o carne sencillitos...), a veces con unos pocos asientos, te echas en tarteritas desechables y la pagas al peso; y son mi solución favorita allí, italianos aparte. También hay clubes de jazz en los que se puede cenar o brunchar, normalmente no muy pasados de precio (Blue note, Birdland; en el Village Vanguard no, que hay que guardar silencio mientras suena a música, sólo bebidas, servidas entre sets.
Leo que los catalanes consideráis que la restauración en vuestra tierra ha perdido enteros... como visitante frecuente desde hace más de 40 años, lo que yo he notado es pérdida de variedad/abundancia en cuanto a sitios de comida de la tierra, y efectivamente, la progresiva invasión guiri ha devenido en una transformación, creo que un poco para mal, pero no tanto como para que los visitantes intermitentes no nos sigamos apañando. Recuerdo, creo que sigue abierto, un sitio buenísimo que en tiempos tenía algo que ver con la Escuela de Restauración (no sé si sigue así), L'Agut (Carrer d'en Gignàs), fue nuestro sitio favorito para comer en Barcelona durante mucho tiempo.
En la Costa Brava también tuvimos muy buenas experiencias en distintas poblaciones, y especialmente en el interior de Girona. Ahora ya casi no vamos por allí, sólo seguimos yendo a menudo a Barcelona, que es un pecao no ir por allí de vez en cuando, a pesar de los guiris y de los precios.
En Donosti, Cantabria, Asturias...nivelazo, también. Los pescaítos andaluces, en fin, me voy a comer en un plato terraplano...