El GAS es como fumar tabaco. Una estupidez en la que la mayoría caímos en su día y hay que ir dejando.
#147 no veo la comparación, si tus finanzas soportan el gas, no es malo para la salud.
Yo creo que si todos tuvieramos 200.000 o 300.000 euros de sobra para gastar en caprichos, una gran parte acababa en caprichos de 6 cuerdas y válvulas de vacio.
Si te gusta mucho la música y tocar, es casi imposible que no intentes tener instrumentos de la máxima categoria. Ni siquiera se lo que cuesta una L5 de los 50's o similar, Byrdland etc, pero te puedo asegurar que me faltaria tiempo para pillar una, más rápido que lo que tarda un púlsar en dar un giro.
#146 Las mortajas no tienen bolsillos.
Si cuando palmas te sobra un euro es porque has hecho mal las cuentas 😆
#151 en este caso, lo de síndrome fue una ocurrencia popular, no viene de ser catalogado por la medicina.
No es más que una variante del coleccionismo, como mucho, o eso me parece.
Si no compromete las finanzas familiares, no problemo.
Conozco a una amante de los acuarios, flipa lo que se ha gastado y se gasta.
#152
Es que al fin ya al cabo el dinero está para esto, para cosas que te llenen. ¿De qué sirve amontonarlo sin sentido? Hay que tener un rinconcito pero sin pasarse.
El GAS es una forma específica, curiosa pero estudiada, del comportamiento humano en la búsqueda de la felicidad.
Seguro que algún compañero psicólogo podría iluminarnos más. Pero hay una teoría que en inglés se llama hedonic treadmill — no hedonistic threadmill, ese sería otro error frecuente — que habla sobre la vuelta a un punto basal de tristeza o felicidad a pesar de los eventos negativos o positivos que le ocurran al sujeto. Es una teoría que es un pilar de la psicología actual, que se ha intentado refutar muchas veces pero que ha aguantado todo. Comenzó con estudios complejos con gente que había ganado la lotería y gente parapléjica, y desde entonces ha generado varios campos de estudio.
Suena a "rueda de ratón" — que sí es la traducción — pero como pasa en muchas otras teorías, igual no es el nombre más afortunado para la teoría que intenta explicar la adaptación de un humano a la felicidad y a la tristeza.
En la teoría existen lo que se llaman adaptación con periodos de desensibilización y sensibilización. Una desensibilización puede tenerla una persona en una zona marginal o de guerra, encontrando la felicidad donde alguien entre algodones piensa que es imposible. Y existe el fenómeno contrario, de sensibilización hacia estímulos positivos, como los expertos en vinos. En todos los casos se produce un evento que desestabiliza el punto basal de felicidad y el humano se adapta para volver a él.
El GAS es interesante — hay muchísimo publicado — porque mezcla un montón de mecanismos psicológicos complejos que convergen. Tiene parte de consumismo, tiene parte de racionalización de la compra muchas veces puramente hedonista, tiene un componente de búsqueda de mejora personal, tiene una parte que requiere esfuerzo, tiene parte de autoconocimiento, autoafirmación frente a otros y aparecen respuestas extremas, desde soberbia por lo conseguido a humildad ante la equivocación tras un fallo de adquisicion puntual ... Y la respuesta es distinta en cada guitarrista.
Me encanta ver la guitarra, tengo que sentir un buen instrumento para tocar bien. Me siento bien con material nuevo. Al final siempre acabo con una. Tengo ambos, depende del día, me conformo con una guitarra china... Las frases se repiten una y otra vez en el foro.
Las reacciones son muy variadas, pero siempre hay un ciclo de frustración, necesidad de mejora, o adaptación desde un nivel basal que se resuelve con un evento de compra y pico de felicidad — que no implica siempre gastar, puede ser simplemente tener variedad —, adaptación al material, vuelta a ese estado basal, y vuelta al mecanismo del GAS.
Es importante entender que muchos perfiles con neurodivergencia como los TDAH tienen una variacion muy alta en este mecanismo frente a la media. Esta rueda va muchisimo mas rapido, y puede ser más agobiante. Y a la vez tienen mecanismos de hiperfocalización y creatividad que pueden hacer que expriman mejor el equipo. Todo tiende a compensarse.
No es algo que no exista. No es ni malo ni bueno. Y como estado psicológico puede tener extremos, igual que puede llevar al virtuosismo. Los estimulos y contexto de cada persona son distintos. No es lo mismo el guitarrista de salon que el tio que hace bolos todas las semanas ante público. El que lleva una vida tranquila en un pueblo y toca en una orquesta o el programador que lo tiene como hobby. Los ciclos de adaptacion en esa busqueda son muy distintos porque los contextos y personalidades son distintos.
Yo personalmente he tenido periodos en los que mover la rueda me era necesario, con toda la irracionalidad y racionalidad que implicara, y otros en los que el uso de lo minimo y no adquirir nada es justo lo que me hacía mas feliz. Los contextos, edad y necesidades eran muy diferentes.
Relojes, zapatillas, trajes, funkos, coches, gafas de sol, gorras, chaquetas (Toni Cantó), uñas de los pieses en bote de cristal... un mundo de color y fantasía consumista que cada cual es libre de fomentar, controlar, combatir o disfrutar libremente sin que nadie venga a recriminarle el uso de su capital sino el origen del mismo, si es ilícito. Mientras no venga de actividades inmorales o criminales como el tráfico de drogas, la explotación empresarial, el abuso sexual, el latrocinio y las bandas tributo porque patatas... deja a la gente que disfrute con su TOC, bastante ansiedad padece con el incesante acecho a sus objetos de deseo.
Los que compran y venden coches o motos en serie porque les apasiona probar modelos y no tienen dinero para quedarse cinco o más, ¿son mala gente? Si pagan sus impuestos, qué voy a decirles. Otro asunto es si el GAS ya pasa a lo patológico y les afecta negativamente a ellos y a sus familias; pero sería motivo de preocupación y ayuda, no de crítica y despelleje envidioso.