Ostras, y me había perdido yo este hilo que debe estar a punto de perecer... Aún así no puedo irme sin poner mi granito de arena.
Aquí cada uno se enorgullece de su propio equipo, eso tiene sentido y hasta ahí nada criticable. El problema es el que se hace talibán de su propio equipo y empieza a decir que sus squiers y epihones hacen palidecer a la de tal o cual colega que un día se enchufó a un microcube y que con su Boss katana ensombrece al del Twin Reverb de al lado. Esta actitud crea una opinión muy sectaria y diría que ya muy enquistada en los foros de guitarristas en todo el mundo. Ese es el problema, y todo al fin y al cabo depende de la experiencia de cada uno y que es lo que ha ido tocando a lo largo de su vida. El que ha navegado con Rochester y similares le podrán parecer gloria bendita, pero por ello jamás debería decir ni con asomo de criterio que cualquiera de esas guitarras es mejor que una de primera marca, ni siquiera lo bastante cerca.
Las grandes marcas no son sólo logos en una pala, lo que hay detrás es mucho más, es toda una historia y una maestría en hacer las cosas. Todas las marcas cometen errores, incluso errores que no deberían permitirse jamás y mucho menos ser disculpadas. Pero esto es así. Las grandes marcas tienen su sonido y embrujo, y es al fin y al cabo el lugar en el que acaban todos los talibanes y sectarios un buen día, agarrando una Gibson, un Marshall y toda aquellas marcas que en vano pretendían combatir.
Aquí cada uno se enorgullece de su propio equipo, eso tiene sentido y hasta ahí nada criticable. El problema es el que se hace talibán de su propio equipo y empieza a decir que sus squiers y epihones hacen palidecer a la de tal o cual colega que un día se enchufó a un microcube y que con su Boss katana ensombrece al del Twin Reverb de al lado. Esta actitud crea una opinión muy sectaria y diría que ya muy enquistada en los foros de guitarristas en todo el mundo. Ese es el problema, y todo al fin y al cabo depende de la experiencia de cada uno y que es lo que ha ido tocando a lo largo de su vida. El que ha navegado con Rochester y similares le podrán parecer gloria bendita, pero por ello jamás debería decir ni con asomo de criterio que cualquiera de esas guitarras es mejor que una de primera marca, ni siquiera lo bastante cerca.
Las grandes marcas no son sólo logos en una pala, lo que hay detrás es mucho más, es toda una historia y una maestría en hacer las cosas. Todas las marcas cometen errores, incluso errores que no deberían permitirse jamás y mucho menos ser disculpadas. Pero esto es así. Las grandes marcas tienen su sonido y embrujo, y es al fin y al cabo el lugar en el que acaban todos los talibanes y sectarios un buen día, agarrando una Gibson, un Marshall y toda aquellas marcas que en vano pretendían combatir.
Responder
Citar

Creí que después de leerlo, todos los propietarios habían salido a corriendo a vender su equipo.