Ok, retomo el tema. Ya he llegado al límite de lo que he podido optimizar.
Estoy en un portátil con un Core i5 con (ojo) 6GB de memoria RAM. Inicié el proceso intentando usar AVLinux, pero la verdad es que lograr que el USB mantenga la persistencia (por mucho que digan que está hecho para eso) ha sido un dolor de muelas. Así que opté por que conozco mejor para optimizar lo que pudiera: Kali Linux, el conocido de ciberseguridad y hacking. Hay muchas alternativas mejores, pero es por donde han ido los derroteros en esta prueba. Perdi mucho tiempo con AVlinux y ademas no me gusto nada la experiencia de usuario.
Intenté instalarlo con Ventoy sobre un USB 3.0, pero la persistencia de Kali no se lleva muy bien con Ventoy, así que quemé la imagen con dd en Linux al modo tradicional. Se queda un USB con unos 50 GB de persistencia real para grabar lo que quiera.
Gracias a la IA, los procesos de optimización han sido más sencillos. Es capaz de escribirte scripts de optimización de RAM y CPU (fuera impresoras, procesos de módem, etc., que solo consumen recursos. Desactivar renderizados y aceleraciones graficas, mano de santo.) y de prioridad de audio (setear los procesos de entrada y procesamiento como preferentes) muy efectivos a golpe de clic. La única pega frente a AVLinux es que el kernel no es Liquorix, que prioriza el audio incluso frente al ratón. Creo que se podrá implementar más adelante.
En cuanto al DAW, aquí entra lo interesante: Reaper consume unos 100 MB de memoria en reposo frente a los 50 MB de Audacity, pero en cuanto el sistema empieza a rodar, el motor ad hoc de Reaper gana por goleada. Audacity es especialmente torpe con la RAM, por lo que no tiene sentido usarlo cuando Reaper hace ese trabajo (y todo lo demás) veinte veces mejor. Sin olvidar la posibilidad de incluir plugins LSP o ZL Audio, que lo elevan a un nivel cósmico.
Como se trata de un usb para batallar, mezcla simple y grabar, de codec se usa ALSA. No hace falta liarse con Jack ni nada.
Y aquí llega lo realmente impresionante. Tras configurar el sistema, estos son los resultados de latencia:
Con un tamaño de buffer de 256, la latencia marcada por Reaper es de 5.8/11 ms (entrada/salida). Es decir, 16.8 ms totales.
Con un tamaño de buffer de 128, la latencia baja a 2.9/5.8 ms. Es decir 8.7!! De latencia.
Estamos hablando de quedarse por debajo de los 10 milisegundos de latencia total. Es decir: un rendimiento igual o incluso superior al de muchos equipos Apple. En un quipo con más años que la polca, con 6GB de RAM, un sistema y kernel ajeno al mundo del audio y tirando de un USB portable y, salvo el economico Reaper, con software gratuito. Con equipos de Windows más modernos, en cuanto van un poco cargados y sus 6000 servicios abiertos, la latencia siempre es un suplicio. Pero, obviamente Apple ofrece sencillez, estabilidad y ecosistema. Y esto es un USB limpio. No vamos a ser talibanes.
Las sensaciones con la guitarra, improvisando sobre backing track son muy buenas. Hay que tener en cuenta que he empezado con esto justo porque me pone nervioso la latencia al tocar improvisación sobre backing tracks de jazz en sistemas Windows. Y porque quería explorar cuál es el estado del arte.
Veremos que tal va en uso ya normal y plugins. Pero me hace cuestionar muchas cosas.
Dejo algunos pantallazos.