Nos liamos con el canal del alma y los refuerzos de carbono. En muchos sitios me dijeron que siendo un mástil laminado de 5 piezas, y más siendo de Wengue y Purple Heart no sería necesario reforzarlo, pero como yo veía que los grandes fabricantes si que los reforzaban, no quería jugármela y menos siendo una escala 27", la cual tendrá que soportar una afinación Drop F#.
He de decir que los refuerzos de carbono entraron muy apretadas y no me hice falta encolarlas. El alma me gusto mucho. Es un doble acción modelo LTD que me recomendó un compañero del foro.
Pegamos el diapasón al mástil. Para ello me serví de 1 trozo de señalizadores laterales negros del diapasón que me sobraron de la teleca. A diferencia de los típicos palillos que se usan, los palitos negros no se hichan con el contacto de la cola y no se mueven como si me ocurrió al pegar el diapasón de la teleca usando los palillos.
Para asegurarme que se pegaba completamente recto, me hice con un trozo de encimera de granito pulido de unos 70 cm por 10 cm. Le metí gatos y fuerza como parar girar un edificio...
Una vez pegado, lo dejo con los gatos una semana.
Una semana después, me lio con el cabezal. Me hago una pequeña plantilla del cabezal con la que paso la fresadora y los agujeros de los mecanismos para ver que todos encajen sin problema.
Nos liamos con la parte posterior del mástil. Estuve leyendo muchos hilos de construcción de mástiles y llegue a la conclusión que no hay un método predeterminado, quiero decir... Un mástil puedes hacerlo siguiendo los pasos C, A, B y D, cada maestrillo tiene su librillo, pero me dije en unos constructores que por experiencia, con maderas duras como el Wengue preferían medio "perfilar" el contorno del mástil antes de radiar el diapasón con el fin de observar si al quitar material posterior, la madera tendía a moverse. Así que procedí a quitar todo el material sobrante a falta de 2 milímetros.
Para no martirizar a los vecinos con la fresadora, usé un método. Sierra Japonesa y formón.
Toca radiar el diapasón.
Esto lo tengo claro clarinete, no se con otras maderas de diapasón, pero no vuelvo a meterme el curro que lleva radiar un diapasón de Ébano. Ya no es por el cansancio (me tiré 2 horas radiando hasta conseguir más o menos el radio en bruto) si no porque necesita una técnica muy cuidada. Con diferencia es la parte con la que más me he estresado.
Conseguir el radio perfecto no es ponerte a lijar como un loco, hay que tener mil ojos en ver como estar lijando, ser consciente donde estás aplicando más fuerza al lijar y un largo etc...
Antes de ponerme al lio, me informé y mucho. La mejor manera de ver si lo estas haciendo bien es pintar toda la parte superior del diapasón. En casos como el mio que antes de radiar ya he cortado el diapasón a su medida exacta hay que tener en cuenta que no es radiar como si no lo hubieras cortado.
La zona de los trastes superiores, al ser más estrecha y por lo tanto haber menos material que quitar, se radiará más rápido que en la parte posterior de los trastes, donde hay mas madera y por ende costará más. Si no tienes esto claro y lijas sin saber lo que haces conseguirás una bonita cuña de Ébano.
Lo ideal es marcar el diapasón con pintura blanca. Ir lijando poco a poco (comencé con grano 80) y verás que se van borrando las marcar laterales. Tenemos que conseguir un que la parte de las marcas de lápiz sea uniforme desde el principio al fin. Si por el contrario tienes mas anchura en las marcas en una determinada zona quiere decir que tienes que quitar más material de ahí en de los otras zonas.
Siguiendo esta pauta y unas 4 o 5 horas después, conseguí radiar el diapasón a 16 pulgadas, totalmente igualado en todas las zonas y sin errores de apoyo en las esquinas.
Lo tengo claro, para la próxima, diapasón bajo encargo o bien, fabricarme un jig de radiado de diapasones como ya los venden. (80/120€ tiene la culpa)
Aprovecho y ranuro los surcos de los trastes a la medida deseada. Para ello uso un tope en la sierra, en este caso una regla de acero rectificada.
Ahora si que si, regresamos a la medida deseada. En el primer traste 20 mm, traste 12 21mm.
Antes de ponerme a pasar la escofina, me hago las medidas aproximadas en un programa de vectores y me trazo líneas con sus medidas para saber como atacar para que me quede con un perfil exacto como las Ibanez.
Me ayudo de cinta amarilla para los topes de lijado. Las marcas de bolígrafo o lápiz no se ven muy bien en el Wengue.

.
Veréis que hay zona en las que aun así me es imposible ver por donde estoy pasando la escofina y cuanto material me llevo. Para ello, cojo una tiza y ensucio la madera con el fin de tenerlo mas visual. Esto es ya en el final del proceso, cuando a la hora de redondear tienes que quitar escasos milímetros de material.
Y así es como queda después de pasarle lijas de papel hasta 300. Esta vez si que he disfrutado dando el perfil al mástil. También es cierto que estuve toda la tarde solo, sin niños, sin prisas...
Una de las tareas que me preocupaban bastante en el tallado era la Voluta. Si bien es una chorrada de tallar, no conseguía ver mentalmente como hacerla. Me llevo un par de horas y mucha paciencia. Quería una voluta sobredimensionada y yo creo que me ha quedado de P.M.
Para darle la forma al talón, me ayude de una radial con un fisco de milhojas de grano 80. Me ayudo a quitar bastante material para terminar rematando con un cilindro y papel de lija.
Los indicadores laterales son puntos blancos. Me hice un tope de altura con un plástico doblado en el cual le hice un agujera a la altura exacta de donde deberían ir los indicadores. De esta manera únicamente me tendría que preocupar de marcar el centro de los trastes y usar una dremel con broca de 2mm.