Para la mayoría de los mortales el equipo debe cumplir una serie de requisitos:
1. Que tengas la sensación de comodidad tocando.
2. Que el sonido te permita interpretar a gusto.
3. Que en conjunto con tu banda, suenes equilibrado en cuanto a volúmenes.
4. Que las opciones de configuración no impliquen tocar potenciómetros durante el bolo.
5. Que la logística sea lo más eficiente posible. Tanto para transporte como para montaje y desmontaje.
6. Que tu equipo vaya protegido, que tengas tranquilidad y no tengas que estar pendiente de cómo se monta, recoge, etc. (Por este motivo soy un enfermo de los estuches, por hacer una temporada con fundas pendiente de cada movimiento de las guitarras)
7. Que el equipo que llevas sea controlable. Más vale un estuche genérico que uno de marca, que tengas la tranquilidad de que no es un objeto de deseo inmediato. Y si lo es, que tengas seguridad/seguro/vigilante gitano.
Y esto a veces se hace con un equipo de menos de 700€ incluyendo guitarra, cables, ampli, multiefectos... O a veces con uno de 3000€ para arriba.
Pero salvo que seas la estrella del evento, con equipo low cost se puede sonar fenomenal y se suena fenomenal. El 90% del público no se fija en tantos detalles, muchas veces somos los propios guitarristas los que juzgamos y rejuzgamos todo. Somos lo puto peor en general como público. Y cuanto más mediocre es el guitarrista, peor es como público, casi siempre.
Y como ha dicho otro compañero, las bragas no las baja el tonazo de tu ampli ni el volumen al que pones a rugir a las válvulas, las bragas las baja tu actitud tocando y lo bien que se lo hagas pasar al público. El tonazo de tu ampli le importa solo al pollavieja del fondo.