LO MALO:
Se ha muerto un montón de gente a la que apreciaba, músicos, actores y, sobre todo, gente cercana, éstos a edades en las que no se debería morir la gente.
Aunque trato de que no me invadan emocionalmente, de vez en cuando me acuerdo de las mierdas que están pasando en el mundo y también en nuestra tierra más cercana, genocidio, déspotas, chorizos y demás, y me entra una sensación mezcla de cabreo e impotencia que no es buena para la salud. Mejor hacer algo productivo, como currar, pasar buenos con ratos con la gente que quiero, escuchar o tocar música, etc.
Como vivo en una casa normalita, he tenido que deshacerme de 5 guitarras para meter otras 5.
LO BUENO:
Que con algunos pequeños achaques de salud, de los que no se libra casi nadie, sigo tirando con bastante dignidad, para la edad y el desgaste que lleva uno a cuestas, y puedo seguir practicando algunos deportes, aún renunciando a otros que requieren tener menos años y las articulaciones más enteras.
Que sigo teniendo a mi alrededor a mucha gente a la que quiero y que me quieren, y eso no tiene precio.
Que la cabeza me da para seguir currando eficientemente, y me sigue gustando mi curro, aunque ya queda menos para que la edad me jubile sí o sí.
Que sigo teniendo inquietudes musicales, yendo a todos los conciertos que puedo, y tocando siempre que saco un rato, que es casi todos los días, afortunadamente. Y gracias a gente de este foro llevo más de un año haciendo lo que no había hecho nunca: aprender a improvisar con la guitarra. Y la verdad, me gusta, y me sirve para mejorar lo que hacía de siempre: escribir canciones o tocar canciones de otros que me gustan. Y además protege del Alzheimer.
PARA 2026:
Que no se muera más gente a la que aprecio. Todos nos tendremos que morir, pero ¿qué prisa hay?
Dejar de comprar y vender guitarras de una pvta vez. Con las que tengo puedo tocar de todo, y son más que suficientes y lo bastante buenas como para no pensar en comprar otras y probablemente más caras.
Profundizar en el estudio de la improvisación con guitarra, con el mismo empeño que puse en su momento para aprender con el piano.
Volver a pensar en coger un profe y volver a pensar que de dónde voy a sacar el tiempo, que imposible encontrar huecos regularmente a horas razonables, y que quién va a querer dar clases a un viejo resabiao como yo. Mejor seguir estudiando por mi cuenta con libros, vídeos, y echando un rato diario para que no se hagan vagos los dedos ni las neuronas.
Volver a pensar en meterme en un grupo y volver a decidir que no tengo edad ya para cargar con instrumentos, amplis y demás, y que no voy a tener la suerte de encontrar gente suficiente que viva cerca y con la que coincida en gustos musicales, horas para practicar, y carácter para llevarnos bien.
Leer más, ¡h*stia! Con lo que yo leía, y que ya casi sólo leo en aviones, trenes y autobuses.
Y que las neuronas me sigan funcionando lo bastante bien como para poder currar de forma solvente y tocar música de manera fluida y satisfactoria para mi.
Y que venga todo lo mejor para la buena gente que circula por aquí.
A los malos, ni agua...