Hay una anécdota muy graciosa que refiere el primer encuentro entre Hendrix y Clapton. Hendrix, recién llegado a Londres, osó pasarse por una sala donde tocaban los Cream y preguntarles si podría tocar con ellos. Nadie sabía quién era ese extravagante afroamericano. Aparte de Chas Chandler y algún otro.. Hendrix tocó precisamente On the killing floor. Los mató. Literalmente. Clapton no solo no fue capaz de tocar una nota (On the killing floor era un blues que Clapton particularmente se esforzaba por dominar, pero lo consideraba muy complejo) , sino que, después de la actuación de Jimi, no era capaz siquiera de encender nerviosamente un cigarrillo. Como un preso ante el pelotón de ejecución.
http://www.youtube.com/watch?v=6t4qXH_YaBs Esto lo cuenta Jack Bruce, que obviamente estaba allí. Clapton era Dios entonces, no lo olvidemos. Lo que quiero decir es que su forma de tocar, de componer, de desenvolverse en el escenario, era completamente revolucionaria en aquel entonces. Puede haber guitarristas más técnicos hoy, sin duda, y que se beneficien de un arsenal educativo, didáctico, logístico, técnico, instrumental, que no existía en 1967, pero si lo observamos como un todo, fue único. Un gran visionario, un perfeccionista que revolucionó las técnicas de grabación en estudio (pensad en Electric Ladyland), un señor que obligó a cambiar el equipamiento en escena, haciendo producir a las compañías amplificadores más potentes, o elevando a Marshall al estatus que hoy disfruta en todo el mundo (a pesar de las modernas series MG

) Y encima fue un sublime compositor. ¿Quién no ha probado un wah wah tocando el fantástico comienzo de Voodoo Chile? Y su faceta de compositor está fuera de toda duda. Alguien que es capaz de escribir standards del blues, del rock, incluso del jazz, como Little Wing, The wind cries Mary, Voodoo Chile... y que protagonizó lo que muchos consideran como el momento cultural (no musical, cultural) más importante en Estados unidos en los años 60, me refiero a su versión denuncia del Star Spangled Banner de Woodstock, obviamente... ese señor merece nuestro respeto, nuestra gratitud eterna, y no digo nuestra adoración, aunque lo piense, por no parecer subjetivo...Sólo se me ocurre pensar en otro genio similar en el mundo del Jazz: Django Reinhardt. Sin él, no habría guitarristas de jazz como hoy los conocemos, pero es que tampoco hubiera habido nuca un Tommy Iommi, ergo, tampoco hubiera habido nunca Black Sabbath, afinaciones graves, ni riffs metaleros.
http://www.youtube.com/watch?v=2esz8zr-FjE Y el mundo actual sería diferente, no se si mejor o peor. Diferente...
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