#335 #336 La cosa es lo que comento. Si uno de los argumentos básicos para negar la influencia de la madera en el sonido, es el que las pastillas sólo recogen las ondas de las cuerdas porque son metálicas y nada más... A mí con eso de "hablar por la guitarra", ese argumento no parece entonces válido, no? Habrá que fijarse en otros para demostrarlo...
Ojo, desde mi duda cartesiana...
#334 Nada Senna. Si lo comprendo perfectamente. Era una simplificación al absurdo por hacer guasa. Soy el primer friki que me encantan estas cosas exploratorias.
Si tu hablas por la pastilla de tu guitarra y suena tu voz.... y si ahora yo hablo por la pastilla de tu guitarra, y suena mi voz..., es que la pastilla recoge en gran medida lo que suena alrededor de la pastilla.
#338 No creo que haga falta irse a eso. Las propiedades físicas de los componentes sobre los que se disponen las cuerdas (hardware, cuerpo, mástil… afectan al comportamiento en vibraciones de las mismas. Tengas una pastilla microfónica o no.
Nadie que sepa de lo que está hablando puede poner eso en duda. Otra cosa es debatir cómo se materializan esas diferencias a efectos prácticos.
Yo estoy esperando algún post que se llame "el cantante no importa, lo que importa es el micrófono".
😁😁
No es exactamente lo mismo, pero por ahí van los tiros: la pastilla o el micro captan lo que hay, no se inventan cosas que no existen. Pueden potenciar determinadas frecuencias, disimular otras, o tener más o menos dinámica, pero lo que no da la guitarra o el cantante, el micro o la pastilla no pueden inventárselo.
Por ahora, ojo. Igual en el futuro inventan pastillas con IA y hacen que la guitarra de Manolo Kabezabolo suene como la de Gilmour.
#345 El primer comentario que hay en ese vídeo:
Dijo Mark Twain: Es mucho más fácil engañar a la gente, que hacerles entender que han sido engañados.
La clave del asunto me parece que viene de responder a vídeos que demuestran cosas cuyo propósito no es aclararnos las ideas a los que usamos una guitarra o un bajo (en mi caso usaba); sino crear una comunidad de adeptos (generalmente idiotas y que no saben escribir en los comentarios) y conseguir obtener un sueldecito de YouTube.
Y así muestran los consabidos vídeos-experimento al estilo de programas de TV en el que hacen creer que una guitarra de fibra de carbón, o de cartón, o sin caja, con sólo las cuerdas vibrando al aire sobre las pastillas suenan igual.
Y, claro, la calidad del registro sonoro del experimento es tan científico como fino el proceso...
No tengo duda de que una parte importante de la elección de unas maderas en vez de otras (o de otros materiales, incluidos artificiales, como en Vigier o Status) se debe a la tradición y aspectos visuales asociados a lo que se tenga por bueno según el gusto en vigor (o al de hace cincuenta años si se quiere ir hacia lo pasado.
En la tradición no sólo hay conservadurismo, también hay el sentido común de no hacer experimentos con gaseosa y valerse de las experiencias acumuladas (bien es verdad que a veces ese tradicionalismo se convierte en retardatario e inmovilista, ésto en guitarras, en pensamiento, en ciencia y en todo?).
Lo gracioso de la controversia es que he visto a defensores de que la madera no importa que luego te cogen la tele más seca y oxidada de hace sesenta años y se quedan embelesados con su sonido, las sensaciones que transmite y, eventualmente, con lo agradable al tacto.
Ya lo señalé en otros debates anteriores a éste: no es la causante de todas las características de uno u otro instrumento; pero sí de algunas (como escribía un compañero, ni el 0 ni el 100%), hay muchos elementos que una grabación de calidad y una escucha en consonancia (unas cajas de verdad) que se revelan: formantes, armónicos, duración del si ifo, timbre, extensión, rango en frecuencias y alguno más.
Y claro que se aprecia una diferencia en cómo transmita, cómo resuene porque el instrumento es un todo, un conjunto, si me preguntan que cuánto, dependiendo de la construcción yo imagino que la cosa puede diferir en una cantidad equivalente a entre un 10 y un 20% del total de componentes de cada sonido (el argumento es bastante grosero desde el punto de vista científico sin duda). Si es real ese porcentaje, es mucho ya desde el 10%.
Y luego, al margen del sonido, está lo visual, no negaremos que entre nosotros hay preferencias por el hecho de llevar algo que es lo que corresponde al estilo de cada uno (abedul para metal, caoba y arce para rock y fresno para blues, ya se, simplificando; pero más se simplifica siendo seguidor de una sola corriente, verdad absoluta o credo, siendo un hincha).
Y, además, están las preferencias personales, hay quién prefiere aliso pintado, hay quién prefiere fresno al natural, hay quien prefiere que aflore la madera con desconchones (incluso quienes se dedican ha hacer parecer que son fruto de décadas de triunfos en escenarios y de los transportes alrededor del globo y quienes preferimos que el instrumento aguante lo más que se pueda pareciendo nuevo.
La forma sigue a la función, y también de lo que está hecho, y ambas tienen un valor referencial y de intercambio social asociado a la imagen que da el instrumento del que se lo cuelga.