Pues vamos allá con el análisis de esta guitarra que tiene más nombres que el maligno…
ANTECEDENTES
Llevo 34 años tocando en grupos de toda índole, y eso el cuerpo lo nota. Tengo una lesión recurrente en el hombro – el supraespinoso jodido – y cargar peso me mata, he probado con correas anchas, que algo hacen, pero no es suficiente. Para colmo de males a la vejez me he metido en un grupo de versiones con chavales jóvenes y dinámicos y estamos en unas dos horas y media de bolo. Y tenemos unos cuantos.
Con estos mimbres me di cuenta con bastante dolor – físico y anímico – que no podía seguir con mi stratocaster, que suena de puta madre pero que son 3,8Kg. Una puta barbaridad.
Hice números; había vendido un par de cacharros, calcule a la cuenta de la vieja cuanto iba a sacar de los bolos, y llegue a la conclusión de que el tope eran 1500€, que ya está bien. Ni un duro más; en mi casa he adoptado la política que lo que genera la música se puede reinvertir en esta, pero nada más –a excepción de cuerdas, púas, cables… esas cosas. Acaba con el sentimiento de culpa y contribuye a la paz social.
Ya que estaba, tenía claro que, además de ligero, quería un instrumento con cierta calidad y fiabilidad, amén de versatilidad; aunque el rollo es Indie, en dos horas y media entran muchas cosas. Además debía llevar estuche (o había que contabilizarlo), me muevo bastante y necesito llevar el instrumento bien protegido.
Con mi magnifico presupuesto – eso creía yo – me encamine a ver que me podía comprar, preferiblemente de primera mano, y se me cayó el alma a los pies.
“Se quedó dormido y cuándo despertó, las player costaban 800€ y las estándar 1600€”
En guitarras nuevas era complicado saber cuánto pesaban; podías tener una idea, pero ya sabéis que cada guitarra individual cambia. Me apetecía algo tipo PRS – siempre me han gustado, así que mire, analice, leí, vi videos de YouTube – donde por cierto todas las guitarras son increíblemente fantásticas – y acabe con tres opciones:
SIRE LARRY CARLTON Q7 – Se quedaba sobre los 700€, las especificaciones parecían buenas pero el sonido no me acababa de convencer, y para comprar una guitarra que le tuviese que cambiar algo, siendo además que no tengo lutier demasiado cerca…
Las cuentas no acababan de salir: 700€ + 200€ de pastillas + 100€ de estuche + N€ del curro del técnico, ya no era tan barata: 1000€ más el técnico. Además los herrajes en dorado en casi todos los modelos (salvo uno) me echaron para atrás.
PRS S2 ESTÁNDAR – Esta tenía que ser de segunda mano sí o sí. Encontré algunas de las antiguas por 1200€, pero me pasaba lo mismo: por lo que había leído / escuchado, las antiguas venían con pastillas meeehhh, no con las PRS que ya correspondían a los últimos modelos.
Si cambias las pastillas, añades envío y estuche ya estas en 1500€ por una guitarra de segunda zarpa, que no me mataba estéticamente.
FAME FORUM IV – Estéticamente me encantaron nada más verlas. Mire en segunda mano y solo encontré una, de las antiguas que no llevan puntos en el diapasón – eso es importante para mí, soy un zaforas y además cambiaba de escala de la strato.
Cuando se ven pocas, hay tres opciones:
a) No se han vendido muchas
b) El que las tiene no las suelta
c) Las dos anteriores.
Las especificaciones eran cojonudas, estaba hecha en Europa y era bonita. En el lado del debe se situaba la opción de que al no ser una marca conocida, en caso de reventa me la comía con patatas.


1330€ sin estuche costaba la broma… prefiero el acabado brillante – siempre me ha gustado más – así que cuando entre en la web a ver que había me encontré con ese modelo de aniversario “Limited 25 Denim Gloss”. 1440 cucas de nada pero había tres factores que merecían el gasto extra:
- Venia con un estuche genial, un gator que marcaba más de 120€ si lo pillabas por separado, aquí ya se compensaban las cosas de primera. Por cierto es una pijada total: lleva una barrita leed que se enciende cuando abres el estuche (como la dela nevera), que puede ir bien para escenarios oscuros.

- Acabado brillante sin esperas – en ese momento las “estándar” eran todas mate y las de acabado brillante tardaban bastante en llegar

- Veías la guitarra: al tratarse de una edición limitada en la web estaban las fotos de exactamente la unidad que ibas a comprar. No solo eso, sino que la gente de Music Store había hecho una foto pesando la unidad en una balanza y sabias cuanto pesaba esa guitarra en concreto. En mi caso 3,220.
A por ella
ESPECIFICACIONES:
Cuerpo de caoba Khaya – Según he leído es un tipo de caoba ligerita, de dos piezas

Mástil de caoba Sapeli – En este caso una caoba muy dura
Tapa de arce rizado tallado, con buen grosor, dos piezas. Concretamente 1 centímetro. El grosor total de la guitarra es de 3,5 centímetros, medido con una regla de las del cole en la parte donde está el pin de la correa

Diapasón de ébano
Herrajes Gotoh
Clavijero de bloqueo Gotoh

Puente GraphTech Resomax Tune-O-Matic con sistema de pastillas piezoeléctricas Ghost, se activa tirando del pote de volumen
Pastillas Seymor Duncan SH2 y SH4 (Jb y Jazz) con Split coil

Cejilla Graph Tech Black TUSQ

Escala 24,75
Radio de 12 pulgadas
Mástil en D
Acabado HigGloss – brillante a muerte
Como veis sobre el papel una puta barbaridad.
AL LIO
Siempre pensado que vengo de una stratocaster, y que opiniones hay para todos los gustos estas son mis impresiones:
El mástil se me hacía raro, no por la escala ni el perfil, sino por el radio. Después de unos días de uso bastante intensivo, he de decir que no me molesta, me he adaptado bastante bien.
La guitarra es ligera, se lleva muy bien. Además con la correa ancha de Righton, parece que no llevas nada colgado.
Las pastillas son auténticas bestias, comparadas con las single de la strato. En todos los rigs de la pedalera hubo que quitar ganancias y subir los medios / agudos. Una vez hecho esto suena estupendamente. El pote de volumen limpia muy bien y muy gradualmente por si te has pasado
La división de bobina en estos rigs, no acaba de sonar. Imagino que si los seteo con esa idea, se adecuaran, pero simplemente de momento no he tenido tiempo. No parece bajar demasiado el volumen general, obviamente la ganancia sí.
El piezo de momento solo lo he usado para probar. Para que suene bien, has de tener cuidado con la ecualización, le falta algo de cuerpo. Bajar medios y subir graves es una receta adecuada para llegar a un sonido chulo, que sin ser de acústica, puede dar el pego en algunos temas.
Este piezo se puede poner independientemente o mezclado con cualquier combinación de pastillas, así que tienes:

Las tres posiciones normales
Las tres con el Split
El piezo solo
El piezo con las pastillas
Un total de 13 sonidos posibles, si no he contado mal.
El piezo se activa tirando del botón de volumen y el paso de doble a simple por medio de una palanquita metálica, tipo ampli de válvulas pero mucho más pequeña.
El único “pero” al sistema es que no hay tono. Ese potenciómetro se usa para mezclar piezo y pastillas. Hay un punto intermedio que se nota al girar que marcaría más o menos el 50% de la mezcla. Para lo que yo la uso, igual hubiese preferido el tono, pero tampoco es que lo use demasiado, así que me acostumbraré.
Los trates están perfectamente nivelados y no hay ningún borde que sobresalga del diapasón, está claro que se han tomado su tiempo – que para eso lo pagas.
El resto de componentes – cejuela, clavijeros de bloqueo, puente… - funcionan sin problemas.
EN DIRECTO
El sábado la lleve al primer directo – de muchos, espero – las sensaciones generales fueron buenas.
Algunos de los rigs que cree, acostumbrado a la stratocaster, no acabaron de funcionar bien, sin ser ninguna tragedia griega. Se pudo sacar el tema adelante.
En los dos o tres primeros temas, note que se desafinaban un poco las tres cuerdas agudas; las había cambiado hace unos días, más de 300km de furgoneta y un calor de mil demonios, o sea que nada del otro mundo. Al afinar de nuevo ya se quedaron estables.
El peso es maravilloso, y no note demasiado problema en la ejecución, quizá el radio y que no es una stratocaster, hay que tocarla de otra manera – sonido más grave, muchísimo más sustain… - frente a las pruebas originales que hice en casa, me sorprendió gratamente la posición de pastillas en single, quedaba muy natural.
Por otro lado las distorsiones aún seguían sonando demasiado “gordas”, con algo de barro. Habrá que realzar agudos y medios, cortar algo de graves y bajar un pelín más las ganancias. Tirando de pote se limpiaban razonablemente bien, pero no es el caso: si lo tienes que usar siempre algo estás haciendo mal.
El piezo lo use en un tema y se quedó muy agudo, muy “cascabelero”. Lástima no tener pote de tono. Tocará reecualizar ese patch.
El acabado brillante – higgloos lo llaman – es una pasada, no deja marcas de ningún tipo. Al acabar pañito para quitar el sudor (que este verano sudan hasta las piedras) y listo.
La pijadita del estuche con luz de nevera es realmente muy útil.
En resumen, como con todo habrá que trabajar un poco los rigs, pero es una sustituta más que digna.
EN RESUMEN
Lo bueno
- Calidad de construcción – La puedes ver por los cuatro costados, es un instrumento muy bien parido
- Peso – Para mí importantísimo; reducir más de medio kilo ha sido una maravilla
- Versatilidad – Trece sonidos base dan para cualquier cosa.
- Estética – Es una guitarra preciosa – en mi opinión
Lo malo
- No hay pote de tono
- Mala reventa
- El radio (para mi)
PARA QUEN ES
Para guitarristas que quieran especificaciones top a precios mucho más contenidos que los de las marcas originales (en este caso, obviamente PRS)
Para músicos que necesiten una gran versatilidad de sonidos.
PARA QUIEN NO ES
Para guitarristas que buscan el sonido icónico de una Les Paul, una Stratocaster… la fame tiene timbres que pueden llegar a sonar parecidos, pero no esperes encontrar algo clavado. Tiene su propia personalidad.
ALGUNOS VIDEOS
Para escuchar como suena, mejor los pros... no hay muchos, de la clasic hay bastante más pero bueno, para hacerse una idea, ya es suficiente:
Gracias por pasarte, espero que le sirva a algún compañero.
ANTECEDENTES
Llevo 34 años tocando en grupos de toda índole, y eso el cuerpo lo nota. Tengo una lesión recurrente en el hombro – el supraespinoso jodido – y cargar peso me mata, he probado con correas anchas, que algo hacen, pero no es suficiente. Para colmo de males a la vejez me he metido en un grupo de versiones con chavales jóvenes y dinámicos y estamos en unas dos horas y media de bolo. Y tenemos unos cuantos.
Con estos mimbres me di cuenta con bastante dolor – físico y anímico – que no podía seguir con mi stratocaster, que suena de puta madre pero que son 3,8Kg. Una puta barbaridad.
Hice números; había vendido un par de cacharros, calcule a la cuenta de la vieja cuanto iba a sacar de los bolos, y llegue a la conclusión de que el tope eran 1500€, que ya está bien. Ni un duro más; en mi casa he adoptado la política que lo que genera la música se puede reinvertir en esta, pero nada más –a excepción de cuerdas, púas, cables… esas cosas. Acaba con el sentimiento de culpa y contribuye a la paz social.
Ya que estaba, tenía claro que, además de ligero, quería un instrumento con cierta calidad y fiabilidad, amén de versatilidad; aunque el rollo es Indie, en dos horas y media entran muchas cosas. Además debía llevar estuche (o había que contabilizarlo), me muevo bastante y necesito llevar el instrumento bien protegido.
Con mi magnifico presupuesto – eso creía yo – me encamine a ver que me podía comprar, preferiblemente de primera mano, y se me cayó el alma a los pies.
“Se quedó dormido y cuándo despertó, las player costaban 800€ y las estándar 1600€”
En guitarras nuevas era complicado saber cuánto pesaban; podías tener una idea, pero ya sabéis que cada guitarra individual cambia. Me apetecía algo tipo PRS – siempre me han gustado, así que mire, analice, leí, vi videos de YouTube – donde por cierto todas las guitarras son increíblemente fantásticas – y acabe con tres opciones:
SIRE LARRY CARLTON Q7 – Se quedaba sobre los 700€, las especificaciones parecían buenas pero el sonido no me acababa de convencer, y para comprar una guitarra que le tuviese que cambiar algo, siendo además que no tengo lutier demasiado cerca…
Las cuentas no acababan de salir: 700€ + 200€ de pastillas + 100€ de estuche + N€ del curro del técnico, ya no era tan barata: 1000€ más el técnico. Además los herrajes en dorado en casi todos los modelos (salvo uno) me echaron para atrás.
PRS S2 ESTÁNDAR – Esta tenía que ser de segunda mano sí o sí. Encontré algunas de las antiguas por 1200€, pero me pasaba lo mismo: por lo que había leído / escuchado, las antiguas venían con pastillas meeehhh, no con las PRS que ya correspondían a los últimos modelos.
Si cambias las pastillas, añades envío y estuche ya estas en 1500€ por una guitarra de segunda zarpa, que no me mataba estéticamente.
FAME FORUM IV – Estéticamente me encantaron nada más verlas. Mire en segunda mano y solo encontré una, de las antiguas que no llevan puntos en el diapasón – eso es importante para mí, soy un zaforas y además cambiaba de escala de la strato.
Cuando se ven pocas, hay tres opciones:
a) No se han vendido muchas
b) El que las tiene no las suelta
c) Las dos anteriores.
Las especificaciones eran cojonudas, estaba hecha en Europa y era bonita. En el lado del debe se situaba la opción de que al no ser una marca conocida, en caso de reventa me la comía con patatas.
1330€ sin estuche costaba la broma… prefiero el acabado brillante – siempre me ha gustado más – así que cuando entre en la web a ver que había me encontré con ese modelo de aniversario “Limited 25 Denim Gloss”. 1440 cucas de nada pero había tres factores que merecían el gasto extra:
- Venia con un estuche genial, un gator que marcaba más de 120€ si lo pillabas por separado, aquí ya se compensaban las cosas de primera. Por cierto es una pijada total: lleva una barrita leed que se enciende cuando abres el estuche (como la dela nevera), que puede ir bien para escenarios oscuros.
- Acabado brillante sin esperas – en ese momento las “estándar” eran todas mate y las de acabado brillante tardaban bastante en llegar
- Veías la guitarra: al tratarse de una edición limitada en la web estaban las fotos de exactamente la unidad que ibas a comprar. No solo eso, sino que la gente de Music Store había hecho una foto pesando la unidad en una balanza y sabias cuanto pesaba esa guitarra en concreto. En mi caso 3,220.
A por ella
ESPECIFICACIONES:
Cuerpo de caoba Khaya – Según he leído es un tipo de caoba ligerita, de dos piezas
Mástil de caoba Sapeli – En este caso una caoba muy dura
Tapa de arce rizado tallado, con buen grosor, dos piezas. Concretamente 1 centímetro. El grosor total de la guitarra es de 3,5 centímetros, medido con una regla de las del cole en la parte donde está el pin de la correa
Diapasón de ébano
Herrajes Gotoh
Clavijero de bloqueo Gotoh
Puente GraphTech Resomax Tune-O-Matic con sistema de pastillas piezoeléctricas Ghost, se activa tirando del pote de volumen
Pastillas Seymor Duncan SH2 y SH4 (Jb y Jazz) con Split coil
Cejilla Graph Tech Black TUSQ
Escala 24,75
Radio de 12 pulgadas
Mástil en D
Acabado HigGloss – brillante a muerte
Como veis sobre el papel una puta barbaridad.
AL LIO
Siempre pensado que vengo de una stratocaster, y que opiniones hay para todos los gustos estas son mis impresiones:
El mástil se me hacía raro, no por la escala ni el perfil, sino por el radio. Después de unos días de uso bastante intensivo, he de decir que no me molesta, me he adaptado bastante bien.
La guitarra es ligera, se lleva muy bien. Además con la correa ancha de Righton, parece que no llevas nada colgado.
Las pastillas son auténticas bestias, comparadas con las single de la strato. En todos los rigs de la pedalera hubo que quitar ganancias y subir los medios / agudos. Una vez hecho esto suena estupendamente. El pote de volumen limpia muy bien y muy gradualmente por si te has pasado
La división de bobina en estos rigs, no acaba de sonar. Imagino que si los seteo con esa idea, se adecuaran, pero simplemente de momento no he tenido tiempo. No parece bajar demasiado el volumen general, obviamente la ganancia sí.
El piezo de momento solo lo he usado para probar. Para que suene bien, has de tener cuidado con la ecualización, le falta algo de cuerpo. Bajar medios y subir graves es una receta adecuada para llegar a un sonido chulo, que sin ser de acústica, puede dar el pego en algunos temas.
Este piezo se puede poner independientemente o mezclado con cualquier combinación de pastillas, así que tienes:
Las tres posiciones normales
Las tres con el Split
El piezo solo
El piezo con las pastillas
Un total de 13 sonidos posibles, si no he contado mal.
El piezo se activa tirando del botón de volumen y el paso de doble a simple por medio de una palanquita metálica, tipo ampli de válvulas pero mucho más pequeña.
El único “pero” al sistema es que no hay tono. Ese potenciómetro se usa para mezclar piezo y pastillas. Hay un punto intermedio que se nota al girar que marcaría más o menos el 50% de la mezcla. Para lo que yo la uso, igual hubiese preferido el tono, pero tampoco es que lo use demasiado, así que me acostumbraré.
Los trates están perfectamente nivelados y no hay ningún borde que sobresalga del diapasón, está claro que se han tomado su tiempo – que para eso lo pagas.
El resto de componentes – cejuela, clavijeros de bloqueo, puente… - funcionan sin problemas.
EN DIRECTO
El sábado la lleve al primer directo – de muchos, espero – las sensaciones generales fueron buenas.
Algunos de los rigs que cree, acostumbrado a la stratocaster, no acabaron de funcionar bien, sin ser ninguna tragedia griega. Se pudo sacar el tema adelante.
En los dos o tres primeros temas, note que se desafinaban un poco las tres cuerdas agudas; las había cambiado hace unos días, más de 300km de furgoneta y un calor de mil demonios, o sea que nada del otro mundo. Al afinar de nuevo ya se quedaron estables.
El peso es maravilloso, y no note demasiado problema en la ejecución, quizá el radio y que no es una stratocaster, hay que tocarla de otra manera – sonido más grave, muchísimo más sustain… - frente a las pruebas originales que hice en casa, me sorprendió gratamente la posición de pastillas en single, quedaba muy natural.
Por otro lado las distorsiones aún seguían sonando demasiado “gordas”, con algo de barro. Habrá que realzar agudos y medios, cortar algo de graves y bajar un pelín más las ganancias. Tirando de pote se limpiaban razonablemente bien, pero no es el caso: si lo tienes que usar siempre algo estás haciendo mal.
El piezo lo use en un tema y se quedó muy agudo, muy “cascabelero”. Lástima no tener pote de tono. Tocará reecualizar ese patch.
El acabado brillante – higgloos lo llaman – es una pasada, no deja marcas de ningún tipo. Al acabar pañito para quitar el sudor (que este verano sudan hasta las piedras) y listo.
La pijadita del estuche con luz de nevera es realmente muy útil.
En resumen, como con todo habrá que trabajar un poco los rigs, pero es una sustituta más que digna.
EN RESUMEN
Lo bueno
- Calidad de construcción – La puedes ver por los cuatro costados, es un instrumento muy bien parido
- Peso – Para mí importantísimo; reducir más de medio kilo ha sido una maravilla
- Versatilidad – Trece sonidos base dan para cualquier cosa.
- Estética – Es una guitarra preciosa – en mi opinión
Lo malo
- No hay pote de tono
- Mala reventa
- El radio (para mi)
PARA QUEN ES
Para guitarristas que quieran especificaciones top a precios mucho más contenidos que los de las marcas originales (en este caso, obviamente PRS)
Para músicos que necesiten una gran versatilidad de sonidos.
PARA QUIEN NO ES
Para guitarristas que buscan el sonido icónico de una Les Paul, una Stratocaster… la fame tiene timbres que pueden llegar a sonar parecidos, pero no esperes encontrar algo clavado. Tiene su propia personalidad.
ALGUNOS VIDEOS
Para escuchar como suena, mejor los pros... no hay muchos, de la clasic hay bastante más pero bueno, para hacerse una idea, ya es suficiente:
Gracias por pasarte, espero que le sirva a algún compañero.
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