Me cuesta generalizar. En casi todo. Y este tema muchísimo.
Mi ejemplo más palmario es Picasso, un pvto Barbazul con sus primeras mujeres, aunque hubo una que la plantó, y la última, que le pilló ya un poco más domesticado, parece que no lo llevó tan mal. De todo eso me enteré bastante después de quedar completamente fascinado por su pintura, y ahora mismo me resulta imposible dejar de ir a ver sus exposiciones, más de una vez me he desplazado a otra ciudad a verlas, como motivo principal del viaje, y cuando llevo mucho tiempo sin ir a París o Barcelona, busco alguna excusa para ir (concierto, o lo que sea) y aprovecho para volver a ver sus museos. Por tontería mía tardé en ir a ver su museo en Málaga, pensé que habría poco material, o poco interesante, y estaba en un error, del que me sacó mi señora investigándolo y abriéndome los ojos, el pasado año fuimos y disfruté mucho. Lo dicho, con Picasso no tengo vuelta atrás, y eso me hace plantearme este dilema caso a caso, no me apetece perderme maravillas por un quítame allá "este tipo tenía un carácter infumable." No me voy a ir de cañas con ellos.
Con los Dead Kenneddys tengo poco problema, escuché un disco suyo, no estaba mal, pero no soy fan, más bien paso.
Los grupos de ideología muy facha, por suerte, suelen hacer músicas que a estas alturas del partido no me interesan: cero problema. Los radicales de izquierda, mientras no hablen (en serio) de matar gente (sabemos que "Matar hippies en las Cíes" va de coña), los tolero si hacen muy buena música, aunque cuanto más radical es la gente, más se suelen perder en chorradas y menos se centran en el arte.
Lo que mejor tolero es a los toxicómanos o borrachos con talento (ha habido muchísimos), en general entiendo que se hacen daño ellos solos, y yo eso lo respeto, aunque me parezca mal, no me meto en sus vidas. Mejor aún si son extranjeros, porque no hacen gasto a la Seguridad Social de aquí.
Kurt Cobain con sus vicios, que se lo llevaron por delante, o Rory con sus alcoholes, asunto suyo, les escucho, me gustan, y no le doy muchas vueltas.
Las infidelidades conyugales, igualmente, me resbalan, gente adulta haciendo sus cosas: asunto de ellos.
Lo de la pederastia, no me parece tolerable, si bien soy consciente de que ha habido acusaciones que no han llegado a condenas (caso muy famoso lo de Woody Allen; es rarito que se casara con la ex-hijastra, pero ella era mayor de edad y no había consanguinidad, parecerá perversillo, pero legal, es, y las acusaciones sobre un hijastro menor no fueron probadas en juicio, quedó absuelto), y también quiero ser muy legal con eso: si no hay condena, merece el beneficio de la duda y que se demuestre el delito para condenar. Al final, se queda en el sempiterno caso del artista famoso que va dejando ex-parejas por el camino para irse con otras más jóvenes. Yo en eso tampoco me meto, es su vida personal, es legal. Fin de la historia.
Lo de Townsend es aún más distante, parece que sin contacto físico; reconoció haber entrado en una web de porno de menores, no se le probó ningún acceso carnal a menores. Siendo como es un hecho muy reprobable, su pecado fue pagar pasta por mirar una web que presentaba material pedófilo, fue juzgado y llegó a un acuerdo extra-judicial que le mantuvo 5 años bajo vigilancia al respecto. Entiendo que eso le permitió lavar sus culpas de acuerdo a la ley, transgredió, pagó, sabemos que no es un santo, el tipo tuvo sus más y sus menos con drogas y alcohol, etc. Le puedo mirar un poco torcido, pero reconozco que no he dejado de escuchar sus discos. Como con Picasso, ya es tarde, su música forma parte de mi historia personal, inevitablemente.
Algo que sí llevo muy mal es la peña nacional que evade impuestos. Soy muy radical con esto, porque yo pago religiosamente, y pido facturas con IVA a fontaneros y demás; desde que supe que Almodóvar tenía algún pufo (lo resolvió, creo, ¡qué remedio!, pero ya le cogí ojeriza), no he vuelto a ir al cine a ver sus pelis, si acaso las veo en la tele, ya de gratis, pero no aportando de mi bolsillo.
Las de Santiago Segura no las veo porque no me gusta la caspa, y tampoco me hacen gracia sus chistes. Vi algún trozo de la primera en TV, la canción del Fary estaba bien traída, y poco más, no la aguanté entera. Mi modelo favorito de comedia es el primer Woody Allen, el maestro Billy Wilder ("1, 2, 3..." es imprescindible aunque sólo sea por su modélico montaje), los clásicos como Chaplin, gente así.