Escucho música. Punto.
Y mucha, cualquier estilo menos rap y reguetón.
Por supuesto, clásica, entre ella, y también toco partituras clásicas, al piano, las que están a mi alcance técnico, en general piezas cortas y que no vayan a una velocidad endiablada.
En realidad, me gusta más escuchar y tocar jazz, pero llevo un tiempo en que de vez en cuando me divierto tocando alguna pieza corta de clásica e improvisando a continuación sobre sus armonías. Recuerdo que hace bastantes años había un organista que hacía lo mismo, Loussier, y bastante más a lo bestia, Keith Emerson te cogía piezas clásicas y rockeaba con ellas, algún guitar hero, que seguramente venía de estudiar guitarra clásica de chaval, se ha cogido la eléctrica y se ha puesto a hacer shred con partituras de hace siglos. Chick corea también ha estado jugando con esas interacciones entre clásica y jazz, y en los años '50, la corriente cool en realidad venía un poco de influencias clásicas, y de hecho se llegó a describir como una "tercera vía".
La ópera es una maravilla, hay gente que tiene suerte y les introducen en ella desde pequeños, progresivamente, hay programas de ópera, teatro, ballet, acortados, simplificados, para que los chavales vayan cogiéndole el gusto.
A mi siempre me llamaron la atención esas arias cantadas tan fantásticamente, pero de jovencito tenía menos paciencia con lso alrgos pasajes de conversaciones cantadas, me parecía más naturales hacer como en las pelis musicales (West Side Story, Cantando bajo la lluvia, Mary Poppins, etc.), que hablan, y de vez en cuando cantan una canción, generalmente bastante bonita y a menudo pegadiza.
Cuando tuve algo de dinerillo para comprar discos más allá de las necesidades imperiosas, empecé a investigar quién era y qué había hecho Maria Callas, y a partir de ahí, pero ya con 30 añitos y una buena base de cultura musical (el prog-rock y el jazz me educaron el oído bastante), me fui introduciendo en óperas cada vez más complejas.
Es verdad que la ópera en disco a veces se hace un poco áspera, pero en vivo, o incluso en video, tiene mucho más gancho. Tampoco todas las óperas son igual de atractivas, ni tienen por qué gustar a todo el mundo, pero si alguien quiere introducirse en ella, le recomiendo que lo haga primero a través de vídeos de las óperas más populares y conocidas ((El barbero de Sevilla, Rigoletto, La Traviata, Tosca...), llenas de arias encantadoras, que vaya primero al meollo de la cuestión (hay que saber de qué va la ópera, para contextualizar, y entender la letra, porque la ópera es música y teatro a la vez). Más adelante puede que lleguen a disfrutar de partituras complejas, de armonías alambicadas y orquestaciones muy avanzadas, como La Valkiria, o El ocaso de los dioses.
Es verdad que las etiquetas en la música nos ayudan a distinguir algunas cosas, pero otras veces acaban siendo barreras. Al final, siempre me quedo con la frase de Ellington: sólo hay dos tipos de música, la buena y la mala.
Para quienes no conozcan mucho de clásica, pero tengan interés, hay en el foro un hilo llamado "Tertulia clásica"