The sounds of silence, Héroes del silencio, La sonata del silencio, la canción del silencio, Silence, Sacred Silence,...
Son muchos los temas musicales que han sido dedicados al silencio. Y es que el silencio, escuchar el silencio, el vacío, es algo fundamental en la música y en la vida. Además está eternamente unido al ritmo. Dominar bien los silencios en la improvisación es fundamental a la hora de dar pausa a nuestro discurso y también para dejar sonar a los demás instrumentos con quienes toco y formar una unidad y compenetración con ellos. Cuando uno improvisa tiene que hacer uso de todos los recursos sonoros de los que dispone. Y ¿Qué mejor recurso sonoro que el producido por tus compañeros y compañeras con quienes tocas?
El que haya intentado tocar el bajo sabrá lo difícil que es marcar bien los silencios para ir totalmente compenetrado con el bombo y el charles. Y es que el silencio es una de las claves absolutas de un buen Groove. A este respecto hay miles de ejemplos, pero os voy a poner uno que he estado transcribiendo hoy para tocar con la banda en enero. Está en 6/8 y está grabada a principios de los 70 en Etiopía. El Groove consiste en una simple nota a contratiempo y, creo, una tuba y saxos barítonos haciendo los bajos (reggae ethiopí??). Podréis apreciarlo tras el break inicial, cuando la rítmica acompaña a la cantante (peazo voz, por cierto). Temazo por todos los lados:
En un discurso escrito como este que estáis leyendo hay comas, puntos, tres puntos, espacios entre las palabras y puntos y aparte, es decir, hay silencios, espacios, pausas. Es verdad que estos signos lingüísticos no son letras, pero se leen. Si no los leyéramos quedaría un discurso repleto de sílabas difícilmente digerible. En el lenguaje musical ocurre lo mismo. Una sucesión de notas tocadas sin pausa durante un compás tras otro produce una sensación de densidad semántica que vuelve ininteligible el discurso, como cuando alguien habla a toda velocidad mezclando varias ideas a la vez. Además el silencio sirve para respirar. Los instrumentistas de viento lo saben muy bien, por eso son los reyes del fraseo. Cuando leemos en voz alta ocurre lo mismo. Utilizamos las pausas para coger aire y seguir leyendo, y los lectores u oyentes aprovechan estas pausas para poder asimilar correctamente la información que reciben.
Los que gusten de ir al teatro se habrán percatado del dominio del silencio por parte de los actores. Lo usan constantemente para producir suspense, intriga, drama, decepción; el silencio que precede a la tormenta. Los grandes músicos e improvisadores usan también el silencio en este sentido.
Con respecto a mejorar nuestra medición del silencio y poder incorporarlo a nuestro toque como un recurso habitual seguiremos usando la espacialización del tiempo que ya explicamos en la parte del ritmo. En inglés silencio musical se suele nombrar "rest" pero también "space". Si espacializamos el tiempo, el silencio se representaría por un espacio vacío que ocupa un lugar exacto. Por lo tanto, los diagramas que se explican en el workshop de Wooten como los que adjunté en el mensaje
#30 nos serán de buena ayuda para dibujar exactamente el espacio que ocupa el silencio y poder medirlo con exactitud a nuestra conveniencia. El silencio suena, hay que hacerlo sonar.
Propongo ahora una serie de ejercicios que son simples ideas para practicar. Hay miles de ejercicios y los mejores suelen ser los que te fabricas tu mismo. Se hacen todos con metrónomo y es importante utilizar el golpe del metrónomo como si fuera un instrumento con quien tocamos. A veces el metrónomo aprovechará nuestro silencio para tocar solo.
Ejercicio 1: (Primero hacemos el ejercicio cantado sin guitarra hasta que nos salga)
Tiempo binario: nota-silencio, nota-silencio///silencio-nota, silencio-nota, etc.
Tiempo ternario: nota-silencio-nota /// nota-nota-silencio //// silencio-nota-nota /// silencio-nota-silencio///silencio-silencio-nota, etc
Tiempo cuaternario: silencio-nota-nota-nota/// silencio-nota-silencio-nota/// nota-silencio-nota-nota //// nota-silencio-nota-silencio, etc.
Ejercicio 2: (primero hacemos el ejercicio cantado y luego con la guitarra)
Tomamos una escala o una melodía o una frase. Para nuestro ejercicio tocamos la escala de DO mayor.
Tocaremos la escala en ritmo binario (dos notas de igual duración por golpe), por grado conjunto, subiendo y bajando: do-re-mi-fa-sol-etc. La primera vez que tocamos la escala no tocaremos la nota do. Tendrá que sonar en nuestra cabeza pero nosotros haremos un silencio ayudados por el metrónomo. La segunda vez que bajo la escala dejaré un silencio en vez de tocar Re. La tercera vuelta mi, la cuarta la. Etc.
Por supuesto no nos olvidemos de fijarnos en los temas que escuchamos y los conciertos a los que asistimos como los músicos utilizan este recurso. Esa es la fuente.
Por último me gustaría hablar del MUTEADO o la percusión de las cuerdas sin producir una nota. Esta característica común en la guitarra por su naturaleza también puede ser considerada silencio, a pesar de no serlo propiamente dicho, ya que estás percutiendo la cuerda y se puede entender que es un nota. Para rasguear es muy útil mutear para estar siempre en el ritmo. También en muchos estilos como el Funk o el country o el afrobeat los instrumentistas utilizan la técnica del muteo para añadir fraseos muy rítmicos a su improvisación.
Como punto final de este post, os dejo un tema de Victor Wooten titulado, como no, "Sacred Silence"
Un saludo para la afición.