Bueeeno, pues sigo con el relato... jejeje
Una vez dibujado ya el perfil de la pala, entra en juego el diapasón. Aquí, viendo qué tal conjuntan mástil, pala, cejuela y diapasón:
Por cierto, no lo había dicho antes, la plancha para el clavijero es de Cedro rojo. Es lo que más se parecía al aliso del cuerpo de todo lo que encontré. Es una madera algo más blanda, pero vale igual.
Pero en fín, lo primero, es lo primero. Hay que ranurar el diapasón para saber la longitud total que tendrá de verdad. Para ello uso una caja guía y una regla mellada con la escala que quiero utilizar. Se trata de una regla con mellas en su canto que marcan las posiciones de los trastes de dos escalas, las más habituales de Gibson: 24.625" and 24.750".
Yo he seleccionado la de 24.625" por dos razones: es a la que estoy habituado, pues es la que tiene mi Les Paul custom, y tengo las manos pequeñas, asi que a escala más corta, mejor llego... jejeje.
Esta plantilla-regla encaja perfectamente en la caja guía, y las mellas hacen presa en una marca que tiene esta, de forma que pegando el diapasón en bruto con cinta de doble cara a la plantilla, se va parando y cortando a cada punto de mella, situando las ranuras de los trastes perfectamente en su sitio y perpendiculares al eje del diapasón.
La caja guía permite ajustar la profundidad del corte.
El conjunto es una herramienta más de stewmac. La verdad es que los cabr@#*s han hecho el negocio conmigo estos meses...

pero en cualquier caso, el resultado final ha amortizado el gasto!
Ranuras del diapasón listas!
En este punto no pude más con las ganas y recorté a groso modo la silueta de la pala. No podía esperar!!!!
Quitado el mono, volví al diapasón, para dibujar la forma de este y recortarlo ya con su perfil final. Dicho perfil está determinado por la longitud de escala, el ancho de la cejuela, y el ancho del puente (o mejor dicho por la distancia entre las selletas de la 1ª y 6ª cuerdas).
El cálculo en cuestión lo hice con un pdf que venía en un Cd que acompañaba uno de los libros. No hay más que rellenar una serie de medidas, y te da la anchura correcta al final del diapasón. Lo adjunto, para quien le interese...
Cortamos el sobrante, y ya tenemos el diapasón!
Decidí hacer un mástil de 22 trastes, así que corté el diapasón por el traste 23, lo que hace que el mástil se deba cortar a la altura del traste 22, y como ya tenemos el diapasón con su forma y longitud, ya podemos marcar el mástil y dibujar en él el perfil que tendrá:
Una vez conocida la posición del diapasón, dejando el hueco de 4 ó 5 mm para la cejuela, apuntillé el diapasón al mástil con puntillas finas sin cabeza, de las que se usan para clavar los rodapiés a las paredes. Antes, para no partir la madera, hice un taladro de 1mm en cada sitio donde irían las puntillas. Como se hacen en las ranuras del 1er y 15º traste, cuando se pongan estos, los agujeros desaparecerán:
Una vez bien clavado y posicionado, se retira el diapasón dejando las puntillas en el mástil. Estas fueron mis guías para evitar que el diapasón se deslizase, desplazandose, al apretar los gatos en el proceso de pegado.
Después, pegué una tira de cinta adhesiva en el hueco del alma, para evitar que entrase el pegamento (hide glue de titebond otra vez) y bloquease el alma. Justo antes de pegar el diapasón, se retira, quedando la ranura y un par de milimetros a los lados, limpias de adhesivo.
Y tras esto: a pegar y apretar. Utilicé un tablón totalmente recto para hacer presión con los gatos y que esta fuese lo más uniforme posible.
Fijáos que el liston no cubre todo el diapasón, y que el principio y al final del mismo, uso dos tacos de madera. Lo hice así para salvar las puntillas guía. Estas las retiré como a los 10 ó 15 minutos de secado, y dejé aquello con los gatos curando una semanita (aunque con un día basta...)
Diapasón pegado y listo para recortar el mástil:
Lo corté de forma muy aproximada, dejando unos 2 ó 3 milímetros de borde. Este lo quité luego con la fresadora en la mesa, usando de guía el propio diapasón, que sí tiene ya su forma final.
Fresando...
Y listo!
Acto seguido había que perfilar ya con su forma definitiva el clavijero, y si al cuerpo le hice una plantilla de metacrilato, el clavijero no iba a ser menos! Es una buena práctica, pues el metacrilato es muy duro y lento de trabajar, lo que hace que sea también muy preciso, ideal para una plantilla que hará de guía para la fresadora:
Por último, para terminar de darle la forma básica al mastil, ya solo queda darle el radio al diapasón. Ahí no me compliqué: encargué un taco largo con el rádio que quería: el de la Gibson Les Paul, 12".
Lija adhesiva al taco, y a darle forma, primero con un grano basto, y luego con otros más finos, hasta el 220. Habéis olido lo increíblemente bien que huele el palo de rosa cuando se lija?
Bueno, pues aquí lo voy a dejar por hoy. Espero que no esté siendo demasiado farragosa la explicación.
Hasta mañana!