Vas a un bar, restaurante, mesón, sidrería ...
En el precio que pagas, va incluido el coste de la consumición y el servicio que prestan además del beneficio. No te cobran aparte por usar el menaje, los aseos, servilletas....
Entiendo todas las razones dadas y acepto que algunas pueden tener su parte de razón. Pero tal y como lo veo, te están estafando si te cobran el vaso . Primero porque es desproporcionado el pago respecto al coste real de cada pieza. Y segundo, porque si no diesen vasos, iban a vender ostias, pero no bebidas. O montaban una cantidad inmensa de cañeros y dispensadores para que te sirvieses directamente al gaznate o se comían el género.
En este país, hay leyes antimonopolio. Prohibir la entrada a los recintos de bebida y comida propia, es una práctica abusiva. Establece un mercado temporal de acceso restringido donde la competencia no existe.
Cada vez nos joden más y protestamos menos. Este que escribe, se borró en 2014, de los macro conciertos, festivales y de las estafas en gastos de gestión y retenciones de dinero a cuenta por parte de Live Nation y similares. Y cada día me alegro más. Y no me privo de ir a eventos pequeños donde el artista controla las entradas y el merchandising.
Es mi opción y así la ejerzo.
En el precio que pagas, va incluido el coste de la consumición y el servicio que prestan además del beneficio. No te cobran aparte por usar el menaje, los aseos, servilletas....
Entiendo todas las razones dadas y acepto que algunas pueden tener su parte de razón. Pero tal y como lo veo, te están estafando si te cobran el vaso . Primero porque es desproporcionado el pago respecto al coste real de cada pieza. Y segundo, porque si no diesen vasos, iban a vender ostias, pero no bebidas. O montaban una cantidad inmensa de cañeros y dispensadores para que te sirvieses directamente al gaznate o se comían el género.
En este país, hay leyes antimonopolio. Prohibir la entrada a los recintos de bebida y comida propia, es una práctica abusiva. Establece un mercado temporal de acceso restringido donde la competencia no existe.
Cada vez nos joden más y protestamos menos. Este que escribe, se borró en 2014, de los macro conciertos, festivales y de las estafas en gastos de gestión y retenciones de dinero a cuenta por parte de Live Nation y similares. Y cada día me alegro más. Y no me privo de ir a eventos pequeños donde el artista controla las entradas y el merchandising.
Es mi opción y así la ejerzo.
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