#445
Hombre, no pidas disculpas por hacer tu trabajo.
Los perjudicados "que hagan lo mismo que hicieron las familias de los esclavistas cuando se abolió la esclavitud, las de los trabajadores de Kodak cuando sacaron las cámaras digitales... Haber estudiado. Que se busquen la puta vida, como todos."
Entro para decir que me choca el argumento de que si la gente no va a ver bandas de canciones propias es porque sus canciones son malas o que a la gente no le gusta su música. Así, tal cual.
A mí la meritocracia me gusta mucho, pero... De verdad alguien cree que es el que rije este negocio? Nadie ha pensado que por ejemplo a alguien se le hace más fácil programar un tributo por qué el local se asegura un público potencial mucho mayor (los fans de esa banda famosa, que serán bastantes, de ahí que sea famosa) que con una banda desconocida (que precisamente tiene menos seguimiento por ser desconocida)?
A ver, una banda de canciones propia desconocida no ha de significar sí o sí que si es desconocida sea porque sus temas o su interpretación sea una castaña, sino que puede haber muchos mas factores por las que sea desconocida (no tener un sello discográfico detrás que te haga publicidad por ejemplo limita mucho el alcance de tu música a una mayor masa de público)
En un ejemplo personal, mi banda de Stoner "Ganesha" tocó a finales de octubre pasado en un local muy guapo, vinieron literalmente 6 personas a vernos, los dos últimos bolos que hemos hecho han venido 50 personas y unas 75-100... Yo os aseguro que los temas fueron los mismos (temas propios) y que seguramente no los interpretamos 10 veces mejor que antes. Pero reconozco que desde que hago pedales, salgo en canales de YouTube de temas de pedales, mi exposición ha subido y por tanto también la de mi banda.
Es más, desde antes de enviar este post a después de que lo leas, probablemente un porcentaje mayor de vosotros sabrá que tengo una banda, y por tanto es mas posible público para mí siguiente bolo que si no hubiera escrito nada... Así que... De verdad seguimos creyendo que la única razón por la que la gente no va a ver a un grupo de canciones propias es por qué son malos sus temas?
Y ahí es donde quizá sí que pueda entender la posición anti tributos, son grupos que cuentan con un público mayor sin haber ellos conseguido nada, solo aprovechándose de la fama que tiene la banda a la que la imitan.
#447
En mi opinión, quien opina de esa manera es porque actúa como espejo. Es decir, estas personas no saben componer decentemente, ni han confiado nunca en sus habilidades, y probablemente crean que la gente que hace buenas canciones son especies de elegidos divinos y el resto es basura.
A componer se aprende, y luego ya crecer como compositor depende de muchos factores, más que nada, que puedas desarrollar una carrera, y ahí tienen que confluir muchas cosas.
Pero vamos, en la música clásica tienes mil ejemplos de cosas parecidas. El mismísimo Bach, si no lo rescata Mendelsohn por casualidad al tener acceso a unas partituras que le dió una descendiente, dónde estaría. A Schubert lo rescató del olvido Liszt al incluir dos piezas en una gira europea, Röntgen cancelado por ser judio, Cyril Scott olvidado en favor otros de su quinta siendo el padre de la musica moderna británica, Onslow olvidado solo porque dejaron de publicar sus obras cuando había rivalizado con Beethoven en vida, etc.
#450
No perdamos de vista que en España se está lidiando con el efecto de la mafia musical de Miami, promocionar tu música contra eso es mucho más jodido. En La Bola de Cristal, Cajón Desastre, o Plastic salían grupos hasta maqueteros (Extremoduro sin ir mas lejos, están donde están por la oportunidad que les supuso la aparición en Plastic), programas que cuesta muy poco dinero producirlos y los hemos perdido como idiotas.
#450
Por supuesto que la promoción es una parte fundamental, pero es que en eso las bandas tributos siguen teniéndolo más sencillo.
¿A quién irá a ver una persona que le gusta la música pero no le apasiona: a un par de bandas de las que no ha oído hablar ni ha escuchado jamás una canción porque no tienen dinero para sonar en las radios o a un cartel de 3 bandas tributos de U2, Dire Straits y AC/DC?
Pues muy probablemente a los segundos porque sabe que al menos alguna canción conoce y podrá bailarla y cantarla, sin tan siquiera investigar cuan bien suenan esas bandas tributo ni, por supuesto, como suenan esas bandas de las que no han oido hablar de ellas nunca.
Que al final la culpa no es de las bandas tributo, que quede claro, pero quizá sí que deberia replantearse el mercado cultural de otra manera.
Al cerebro humano le gustan las repeticiones. No le gustan las cosas nuevas. Sé que habrá quien me discuta esto, pero no lo digo yo, si no los neurólogos. Y me estoy repitiendo, pero es que parece que se nos olvida.
Esa es la razón de que a la gente le gusten las bandas tributo. La misma razón por la cual es placentero dar la tónica después de la quinta. Repetición que confirma. Repetición que necesitamos, porque nos causa placer. Lo nuevo es un desafío, y el desafío puede gustarnos, pero en pequeñas dosis, porque si es excesivo llegará a agobiarnos.
Aquí hay lo que los americanos llaman “un elefante en la habitación” y nadie quiere mencionarlo. Pero es evidente:
Un señor despotricando e insultando a la gente que tiene grupos “tributo”, hablando de falta de creatividad y latrocinio. Cuando, su grupo, al menos el que yo he visto, es un cliché. Pero además un cliché mediocre y muy manido.
Un señor que presume de que toca en nosecuantos grupos y que lleva tocando chorrocientos años, y que sinceramente, viéndole después tocar, pues qué quieres que te diga: si tocas tantísimo y durante tantos años, y ese es al nivel al que llegas, pues hijo, dedícate a otra cosa. O lo que es lo mismo “haber estudiao”.
Al cerebro humano lo estimula y pone en marcha sus mecanismos de demanda, todo aquello que genere placer. Sea por repetición o por nueva experiencia. Y normalmente esto último, suele ser más atractivo y adictivo que la repetición porque esta y sus efectos, son conocidos.
La gente ve tributos y covers porque conoce las canciones y quiere divertirse. Si lo haces bien tendrás más público, si lo haces mal, tendrás menos. Oferta y demanda.