Muy interesante, como todo lo que publicita Rafa Nasta.
Yo le conocí por las referencias de un de sus pupilos, un compañero argentino de este foro que lo tuvo como profesor.
Su opinión sobe las Fullerton y también alguna hipótesis, me resultaron llamativas y en cierto modo sorprendentes y teniendo en cuenta que yo he tenido durante muchos años una de aquellas, tengo que reconocer que también fue instructivo e interesante.
Abrí un hilo sobre ellas con una base argumental e informativa que en buena parte se debe a el. Luego he visto otros de sus videos de opinión ciertamente contraria o al menos contradictoria.
Pues el experimento está ahí.
7 guitarras mostradas, y sonando cada una con las diferencias esperables entre cualquier guitarra, aunque estas fuesen de la misma marca.
Solo dos eran Gibson originales. Las cinco restantes sonando igualmente bién, y para gustos los colores.
Apostatar, como se ha dicho en el video, que solo las originales están musicalmente o tonalmente (no hablo del valor económico) por encima de las réplicas, después de ver y escuchar el video, creo que obedece más, a "arrimar el ascua a su sardina", sabiendo que el que lo dice es un Coleccionista de Originales.
Asi que, como inversión dineraria, las Originales, y como guitarra increíble, cualquier réplica que pueda estar a la altura, o que incluso que pueda superar a la Original. Réplicas que si las hay, y al video me remito.
Eso es lo que me ha parecido. IMHO.
Llámemoslo Joli greil
Las les paul son guitarras que hay que tener, por lo menos una buena y con las especificaciones más vintage que te gusten y tu bolsillo te pueda permitir.
Lo único que está claro es que todos quieren una Les Paul pata negra, pero muy pocos se pueden permitir o están dispuestos a soltar lo que cuestan.
A partir de ahí, cada uno se conforma con lo que quiere, o con lo que tiene.
Creo que la diferencia grosso modo de una original a una actual está en:
- Maderas de diferente crecimiento.
- Variedad de maderas diferentes.
- Envejecimiento de maderas, barnices y colas.
El punto 3 sólo lo puedes a clonar a nivel estético.
Una Reissue que puede tener caoba de Fidji y palorosa de India o donde sea y una réplica de lutier sí puede asegurar los puntos 1 y 2. Si merecerá la pena depende del lutier, sus proveedores, el precio y el oído de cada uno.
Gibson ofrece algo más industrial y con producción más uniforme que aún así está muy bien y un lutier algo más próximo a "the real thing", que los mortales sólo podemos comparar con grabaciones.
Yo lo que he visto es que los lutieres le echan más trabajo a curvar las tapas y son más precisos con las medidas y los detalles pequeños (ángulo de pala, uso de royalite, electrónica, potes centralab, etc.)
A mi me suenan bien todas. Si me la reglana no haría ascos a ninguna
Las diferencias entre guitarras no se notan en videos, ni en conciertos.
Youtube está repleto de comparativas. Incluso entre guitarras de muy distinto nivel. Y normalmente se iguala todo.
Las diferencias solo se notan tocándolas, sintiéndolas uno mismo. Y no 10 minutos. Días, semanas.
Lo conté anteriormente: vendí una Gibson SG 61 Custom Shop a alguien que ya tenía la SG 61 normal. Estamos hablando de una guitarra de 4000€ contra una de 1800€.
Bien, el chico la probó en casa y me dijo que le había decepcionado, que no veía demasiada diferencia entre ellas.
Le ofrecí que me la devolviera, sin problema. Quedamos que la probaría más, que ya me diría.
Al día siguiente me dijo que le iba pillando el punto y se la quedaba.
A las dos semanas me escribió maravillado con la guitarra.
Hay gente que cae en el error de que si uno paga por una guitarra el doble o el triple que otra tiene que sonar 2 ó 3 veces mejor. Eso es imposible. La mejora es un poco en el sonido y el resto en otro montón de factores.
Otra cosa es que te merezca la pena esas "mejoras" o no.
Estoy con Manuel, las pastillas no son determinantes.
Lógicamente si cambiamos unas de 30€ por unas de 400€ notaremos mejoría. Pero entre las pastillas que usamos la gran mayoría: Seymour, Gibson, DMZ, Barenuckle, Fender... te va a modificar algo el timbre, pero no la calidad del sonido.