#3030 Qué costumbre tan machista de criticar lo que nos echamos las nenas, poco criticáis cuando os metéis dos calcetines en la bragueta para aparentar de lo que nos tenéis, que muchos lo hacéis, boys.
Huy, yo constaté el uso de ortopedia peneana en directo (y a mi pesar) de un afamado frontman en el backstage de un tributo a Ozzy que dimos hace poco y me costaba creérmelo, pero oye... véritas. Los pantalones de pitillo los carga el diablo. Los modernetes ya no somos de esas cosas.
Con lo bien que va el cimbrel colgando suelto y en plan comando... Luego se quejan de la falta de natalidad...
#3050 claro porque las nenas no le dais a Julio Iglesias y otros a diestro y siniestro.
Esta época de terror en la que no se puede decir nada ni en broma ya pasó. Ya no se puede cancelar a nadie, quien intenta cancelar, queda cancelado.
A mi me han cancelado el seguro de hogar los de la caixa. Lo veo mas preocupante...
#3052 Si te lo tomas a lo personal algo tendrás. A Iglesias llevamos dándole toda la vida lo que pasa es que como eres un muchachote no has tenido que defenderte de agresiones verbales y físicas en cada esquina desde que eras niña. En lo profesional de la música, que es lo que nos tiene hablando de esto, no ha habido una sola gala durante cincuenta años de carrera en la que no haya tenido que soportar babosos con sus miradas y manoseos babosos. En los estudios lo mismo desde el ingeniero hasta el último tontolaba de las disqueras. Los chicos pensáis que esto es una moda de ahora pero es una rebelión porque las niñas de ahora no tienen por qué soportar lo que aguantamos nosotras.
#3053 Ah, pues compra cava valenciano y así se enterarán de quién eres. Estarán los ejecutivos de cuentas de La Caixa temblando al leernos.
#3050 Y esto los chicos de ballet lo han hecho toda la vida. Ya pedí disculpas. Pero por eso están los famos@s no? Si yo hago un hit y me vuelvo viral mucha gente aprovecharia para reírse de mi barriga, mis canas o mis arrugas.
#3051 Ross Halfin contaba una anécdota muy divertida sobre esto. Estaba en el foso durante un concierto de LA Guns y el cantante, el retaquillo aquel de vocalista que tenían, llevaba pantalones de cuero hiperajustados y no marcaba lo que su manager consideraba suficiente bulto. Le dijo que se metiera un par de calcetines blancos de tenis. El chaval salió tan ufano y comenzó la feria, todo muy bien hasta que el chico comenzó a cambiar la cara. Resulta que se le había reventado la cremallera y los calcetos le colgaban como dos serpentinas muertas. El auditoria estaba tirado por los suelos y él ignoraba el motivo.
Final feliz, se arrancó los calcetines y todo continuó con un agujero enorme en sus pantalones.