Paco escribió:
La gran apuesta fue para Carl Perkins, pero el hombre tuvo un accidente que lo dejaba indisponible una temporada, de forma corrió el turno y la gran apuesta llegó a manos de Elvis.
A parte de que Elvis era más guapo, ¡¡¡qué carallo!!!
Independientemente del color de la piel o la apariencia física, la energía que derrocha Elvis en los 50 al cantar y moverse, era mucho mayor que la de sus competidores en Sun Récords (el Million Dollar Quartet o Roy Orbison).
Personalmente, esa energía, la encuentro en Ray Charles, Little Richard, Aretha Franklin, o, poco. más tarde, Tom Jones (este último no iba a misa los domingos, pero lo parecía)... Voces para cagarse la pata abajo, educadas cada domingo en las iglesias. Voces potentes que quedaban muy bien con ritmos acelerados y frenéticos de origen africano. Música para bailar sin ataduras morales, al modo como hacían los negros en aquella época en antros oscuros y llenos de humo que incitaban al pecado...
Por otro lado, sea como fuere la relación entre el de Tupelo y el Coronel Parker (al fin y al cabo, un tiburón de los negocios sin escrúpulos), el resultado fue acabar escuchando a los mejores coristas como Jordanaires, Imperials o Sweet Inspirations, con los mejores instrumentistas del momento, como James Burton, Garland (Viva Las Vegas), Ronnie Tutt o Jerrry Scheff (bajista también en L.A. Woman con The Doors).
El Rockabilly de tres músicos sobre el escenario, a mi parecer, requiere de muchos recursos individuales para no sonar plano o incluso vacío (voz potente, coros, fraseos, Travis Picking, redobles...) Pero en los 60 y 70, las grabaciones de Elvis en estudio son «la hostia» y sirvieron de campo de pruebas. Lo mismo con los directos, donde los mejores recursos materiales y profesionales se pusieron a su disposición. Se promovió la «NASA» del sonido, diría yo...«Aloha From Hawaii», de 1973, fue el primer concierto retransmitido vía satélite.
La prensa rosa sobre Elvis y su tendencia política o sexual, a mí me da igual... No he visto la peli.
Muy curioso lo de la 295 de Scotty Moore.
Otra más: la madre de Witney Houston cantaba en las Sweet Inspirations con Elvis.