Consejos para la recepción y el desembalaje de guitarras

Mestre_Oldschool75
#1 por Mestre_Oldschool75 el 05/02/2019
Recibir y desembalar una guitarra en principio es algo muy sencillo: se desenvuelve el jamón, se afinan las cuerdas, se enchufa a un amplificador y a rascar se ha dicho... pero como todo en esta vida, hay muchas maneras de hacer las cosas y unas son más convenientes que otras. Con el fin de daros una serie de pautas o recomendaciones sobre este tema, me permito largaros otro "tocho-tutorial de los míos". Espero que os resulte ameno y extraigais conclusiones útiles para vuestro día a día como músicos.

RECEPCIÓN DEL PAQUETE

El primer consejo que se suele dar para estos casos es abrir el paquete delante del repartidor, porque se supone que en caso de haberse producido desperfectos durante el envío uno tiene mayor garantía de éxito en una reclamación si "abre el pastel" delante suyo (dicho de otro modo, si uno sospecha que hay un daño evidente en el contenido es la manera más gráfica y directa de mostrarlo y demostrarlo antes de que el repartidor se vaya). Por mi parte solo abriría un paquete delante del repartidor en caso de que el envoltorio se vea claramente machacado, porque comprendo que van muy justos de tiempo y si todos los destinatarios de un paquete reclamasen su derecho a desembalar antes de que se vaya no serían capaces de cumplir ni la mitad de las entregas que se les asignan por jornada. Si no aprecio daños serios en la envotura sencillamente firmo el albarán de recepción del paquete y lo abro tranquilamente en casa.

He leído en algunas ocasiones que cuando se trata de recibir instrumentos musicales, uno debe dejar pasar un rato desde que llega el paquete para que el contenido "se aclimate" a las condiciones de temperatura y humedad del entorno. No sabría decir qué grado de fundamento real tiene esa afirmación y supongo que es difícil de demostrar, pero entiendo que esas condiciones ambientales son unas en concreto en el momento del embalaje, otras muy diversas a lo largo de los pasos que sigue el paquete durante el proceso de envío (recogida y carga en furgoneta generalmente al sol, recepción en la base de origen, almacenaje, carga para el transporte, desplazamiento más o menos largo por carretera igualmente al sol, recepción en la base de destino, nuevo trayecto en furgoneta para la entrega y recepción en lugar de destino; sin duda son "unos cuantos" contrastes más o menos bruscos). Por otra parte es bien sabido que los cambios repentinos de condiciones climáticas nunca han sido nada bueno para los instrumentos musicales en general (muchos músicos temen al aire acondicionado de las salas donde tienen que actuar). Como decía no sé a ciencia cierta cuánto de verdad habrá en esa recomendación de "darle tiempo al paquete para aclimatarse", pero por principio de precaución suelo dejar transcurrir un rato desde que recibo el paquete hasta que lo abro. Pueden ser quince minutos o treinta, esto varía dependiendo de lo ansioso que esté por revisar el contenido, pero no lo suelo abrir en el acto.

DESEMBALANDO, QUE ES GERUNDIO

Recomiendo tomar fotos del proceso de desembalaje. No hace falta que sea un documental "paso a paso", pero al menos una foto del paquete todavía sin abrir (especialmente si presenta algún golpe y no hemos pedido al repartidor que se quede mientras desembalamos, en cuyo caso tomaría fotos desde todos los ángulos para documentarlo mejor) y varias tomas o pasos intermedios: el paquete abierto por donde más convenga mostrando el contenido todavía dentro, el contenido asomando del paquete, el material de embalaje o acolchado interno a medio retirar y por último el contenido completamente desembalado (en caso de apreciar daños en el contenido conviene tomar cuantas más fotografías mejor, haciendo hincapié en las zonas dañadas con planos cercanos bien enfocados usando la función "macro"). Estas instrucciones son, a grosso modo, las mismas que dan las tiendas online de instrumentos musicales cuando se trata de hacer una reclamación o devolución por daños durante el envío. En principio un envío ordinario NO cubre compensaciones por este tipo de daños a no ser que contratemos un seguro específico que puede tener una cobertura o cuantía de compensación variable (en muchos casos ni siquiera suele cubrir el valor total del instrumento, por ejemplo una guitarra de 800 € puede quedar cubierta hasta los 500 €) y sin duda encarece mucho el envío; enviar una guitarra eléctrica bien embalada (un paquete grande de unos 8 - 10 Kg) por mensajería puede salir por unos 20 € y si contratamos seguro el coste total del envío sube fácilmente a los 50 €. En la práctica nadie suscribe un seguro de cobertura y eso significa que "sobre el papel" no tenemos opción alguna a reclamar por daños o pérdida del paquete, pero quiero creer que si tomamos algunas fotos que demuestren de manera clara que el embalaje era sobradamente seguro y aún así el contenido llegó seriamente dañado todavía queda alguna esperanza de reclamar por un trabajo mal hecho (igual que quiero creer que en caso de extravío, aunque no mediase ningún seguro opcional, uno debería tener ciertas garantías de éxito a la hora de reclamar por la pérdida de un paquete grande y pesado que no se pierde así como así).

Recomiendo igualmente conservar al menos durante algún tiempo el embalaje de la guitarra (las cajas abiertas completamente y plegadas luego ocupan muy poco espacio detrás de cualquier mueble y el material de relleno puede ser almacenado temporalmente en bolsas de plástico). Esto es muy conveniente si tenemos que devolver una guitarra por la razón que sea (las fotos tomadas durante el desembalaje servirían para recordar de qué manera venía dispuesto todo incluyendo el material de relleno) o si decidimos vender otro instrumento después, algo bastante probable en el caso de los guitarristas porque cambiamos mucho de equipo (uno se puede arrepentir de haber desechado el material de embalaje porque puede ser complicado conseguir una caja lo bastante grande y recia o el material de relleno adecuado). Siempre estamos a tiempo de tirar esos materiales más adelante si tenemos claro que no los vamos a necesitar (o reciclarlos si tenemos que embalar cualquier otra cosa). Otro consejo útil si uno tiene la intención de conservar el embalaje para una futurible devolución o el embalaje de otro instrumento: conviene despanzurrar la caja lo mínimo (cortar la cinta adhesiva con un cutter o quitar grapas cuidadosamente si las hubiera, mejor que abrir la caja a base de "fuerza bruta" desgarrando y/o desbocando sus paredes) porque cuanto mejor tratemos la caja durante la apertura del paquete más sólida será en caso de tener que reutilizarla. Es algo bastante evidente pero a veces uno se deja llevar por el entusiasmo y aplica el "método King-Kong" para acceder al contenido del paquete. Mejor aplicar aquello de "ante todo mucha calma" y proceder con cuidado (además el contenido también estará más a salvo de esa manera; hace años corté un buen tajo en un estuche tapizado nuevo a estrenar porque me pasé de frenada al abrir la caja con el cutter, clavando la cuchilla mucho más de lo necesario para cortar la cinta y desplegar las solapas).

TRAS EL DESEMBALAJE. CONSIDERACIONES Y CONSEJOS ADICIONALES

Una guitarra bien embalada debería llegar siempre de una pieza y con un poco de suerte incluso llegará estando todavía más o menos afinada (sería señal de que no ha dado muchos grandes tumbos dentro de la caja). Nunca aflojo las cuerdas, ni siquiera cuando la guitarra viaja sin estuche dentro de la caja, porque creo que con un buen embalaje esto no solo no es necesario sino que puede ser contraproducente (durante el proceso de envío el paquete estará sometido a una sucesión de cambios en las condiciones climáticas y si aflojamos las cuerdas dejamos el alma del mástil, cuya función consiste en compensar o equilibrar esa tensión, tirando hacia atrás más de la cuenta). Hay quien dice que en caso de tener que realizar un envío aéreo sí que es imprescindible aflojar las cuerdas, pero por las razones que acabo de exponer no encuentro una explicación para tal afirmación: la bodega de carga de un avión, generalmente no despesurizada y expuesta a temperaturas muy bajas, sin duda no es un entorno agradable para una guitarra ni para cualquier otra cosa... pero casi me parece una razón de más para no liberar al mástil de la tensión de las cuerdas y dejar en cambio que el alma siga tensa. ejerciendo su fuerza en un único sentido sin ninguna fuerza en oposición. Puedo estar equivocado pues todo es un ejercicio de mera suposición, pero creo que se apoya bastante en lo que sé sobre guitarras y una buena dosis de pura lógica.

Aunque una guitarra llegue entera y medianamente afinada, esto no significa que los ajustes de la misma vayan a ser perfectos incluso en el caso de que haya pasado por las manos de un luthier antes de ser enviada. Como se suele decir "la madera está viva" y reacciona con torsiones y dilataciones o contracciones a los cambios en las condiciones de temperatura y humedad. Creo que los cambios de humedad afectan más a la madera que los cambios de temperatura. Dejando de lado los efectos que puedan tener esos contrastes durante el proceso de envío o en qué medida pueden afectar negativamente al instrumento, solo el contraste de condiciones climáticas entre el lugar de origen y el lugar de destino (sobre todo en casos extremos como un envío de la costa al interior o viceversa) ya significa que la guitarra muy probablemente va a quedar desajustada en mayor o menor medida al final del trayecto. El mástil de la guitarra, dadas sus características constructivas, es la parte más susceptible de ser afectada por los contrastes. Si el mástil "se mueve" todos los demás ajustes (altura de cuerdas en el puente, octavado de las selletas y distancia entre cuerdas y pastillas) se desvanecerán en la misma medida porque el primero de todos los ajustes consiste, precisamente, en regular el grado de curvatura del mástil (esto se consigue apretando o aflojando la varilla o alma del mástil para compensar en mayor o menor medida el empuje hacia delante que ejercen las cuerdas, pero como los cambios de temperatura y humedad "mueven" la madera del mástil es más que probable que tras el cambio de ubicación del instrumento sea necesario volver a ajustar el alma y tras ese paso re-ajustar igualmente todo lo demás).

Habida cuenta de que una guitarra rara vez llega ajustada a su lugar de destino (probablemente si no fuese ajustada previamente llegaría en un estado mucho peor, pero lo cierto es que los ajustes difícilmente soportarán un trayecto más o menos largo) recomiendo encarecidamente acudir a un luthier de confianza tras la primera toma de contacto con el instrumento. El objeto principal de esa visita sería que revise los ajustes y lo deje todo en su sitio si algo ha quedado desajustado tras el envío, pero en verdad hay más buenas razones para recurrir a sus servicios: los guitarristas podemos percibir muchas cosas como músicos en una primera toma de contacto, pero solo un profesional podrá evaluar si todo está en orden a nivel de estado de conservación o integridad estructural. Si tenemos confianza con el luthier porque trabaja para nosotros a menudo lo más probable es que no nos cobre nada por llevar a cabo una inspección rápida, y aunque nos cobre algo por ese servicio el resultado compensa con creces ese desembolso: si todo está en orden al menos ya tenemos esa certeza y podemos centrarnos en lo realmente importante, que es hacer música, y si hubiese cualquier problema técnico que escape a nuestro ojo su advertencia nos salvará de usar confiadamente la guitarra sin tener constancia de ello (eso puede tener consecuencias más o menos graves como, por poner solo dos ejemplos, recibir una guitarra con el mástil demasiado curvado hacia delante y dejar que se deforme permanentemente por no haberle puesto remedio a tiempo o recibir una guitarra con el mástil doblado hacia atrás, los surcos de la cejilla muy gastados / profundos o el puente ajustado demasiado bajo y terminar con los trastes para cambiar por no habernos dado cuenta a tiempo; un mástil deformado permanentemente tiene mal remedio e incluso puede suceder que no tenga remedio alguno, y un retrasteo completo puede costar unos 120 - 150 € como mínimo). Además, si llevamos la guitarra a un luthier no hay nadie mejor que él para hablarnos de la calidad intrínseca del instrumento y confirmarnos si hemos hecho una buena compra.

UN CONSEJO FINAL QUE VIENE BASTANTE A CUENTO DE TODO ESTO

Aunque en rigor esto no tiene mucho que ver con el proceso de recepción y desembalaje de una guitarra, no quería dejar de mencionarlo porque es algo que he aprendido por experiencia propia: no recomiendo lanzarse a realizar modificaciones a diestro y siniestro en una guitarra recién llegada a no ser que tengamos muy claro que se va a quedar con nosotros "pa los restos" o al menos durante un largo tiempo. Siempre puede suceder que pasada la "luna de miel" o entusiasmo inicial nos demos cuenta de que no acaba de encajar con nuestros gustos o necesidades, sencillamente "nos sobra" o por la razón que sea nos conviene más ponerla nuevamente en circulación (por poner un ejemplo bastante habitual, podemos comprar una guitarra con la intención de que sustituya a otra que ya tenemos y al compararlas "cara a cara" quizás nos demos cuenta de que la que ya teníamos nos gusta más que la nueva). En todos esos casos, cuantas más modificaciones hayamos llevado a cabo sobre la nueva guitarra (cambios de pastillas, herrajes, etc) más probable es que acabemos perdiendo más dinero en caso de tener que venderla. Por eso recomiendo darle siempre un tiempo a la recién llegada y compararla a conciencia con las otras guitarras que ya tengamos en nuestro haber; pasado un plazo razonable de unas dos o tres semanas de uso ya podremos discernir con mayor claridad si realmente vamos a querer conservarla y nos va a salir a cuenta modificarla.

En fin, como decían aquellos dibujos animados algo rancios que nos tragábamos cuando éramos chinorris... "esto, esto, esto es todo, amigos!!!"
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Azoun
#2 por Azoun el 05/02/2019
Muchas gracias por el tocho Mestre, muy intersante :)
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bangzilla
#3 por bangzilla el 05/02/2019
Mestre_Oldschool75 escribió:
He leído en algunas ocasiones que cuando se trata de recibir instrumentos musicales, uno debe dejar pasar un rato desde que llega el paquete para que el contenido "se aclimate" a las condiciones de temperatura y humedad del entorno.


En una guitarra acabada en nitro es especialmente recomendable esperar a que el paquete se aclimate, los cambios bruscos de temperatura pueden afectar al acabado produciendo el famoso craquelado.
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Mestre_Oldschool75
#4 por Mestre_Oldschool75 el 06/02/2019
Gracias por vuestros comentarios, compañeros! Buen aporte lo que dices sobre la laca nitro, sí que es más que probable que el lacado se quede como el barniz de un cuadro renacentista con esos contrastes :-). Con los años he acabado pensando que lo del poliuretano en réplicas de gama media no es tan malo, según se mire casi puede ser visto como una ventaja (lo digo en serio). Esto ya es más un suponer que una comprobación empírica, pero creo que tiene su fundamento lógico: si la nitro deja respirar más o mejor a la madera, cosa que no me parece mal de entrada, ¿la hace también más sensible (a efectos de deformaciones, quiero decir) frente a los cambios de condiciones climáticas? Al tener poro abierto y ser más permeable al aire pero también a la humedad, yo tiendo a pensar que efectivamente la madera lacada con nitro es más vulnerable en la práctica (en comparación con otra guitarra "plastificada" como un DNI con laca de poliuretano, que mientras sea de un espesor razonable no creo que comprometa demasiado la vibración natural de la madera). En fin, eso creo al menos :-).
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