#156
De acuerdo casi con todo, compañero. Pero un lo de "poner las barbas a remojar demasiado pronto" te lo voy a responder con otro refrán: "El gato escaldado del agua fría huye". Hace demasiado poco tiempo nos hemos dado un galletón épico, es normal que la gente no quiera jugársela.
El cálculo del PIB sabemos todos que está bastante amañado, cuando no le incluyen una cosa le incluyen otra. Si hasta le añaden el tráfico de drogas, la prostitución y contrabando de tabaco!!!
El gran problema de la deuda es que seguimos necesitando refinanciar la deuda, y los intereses (según muchos analistas), van a dejar de estar tan bajos. Entonces con la reducción de déficit tan ridícula que estamos llevando en estos años,(reducimos 10.000 millones al año pero debemos 1.200.000 millones), podemos acercarnos a una situación peligrosa.
Aparte de lo que han aportado anteriormente: situación sociopolítica tanto de España como Europa bastante inestable, dejan un panorama muy incierto. El dinero es la criatura más cobarde que existe...
#159 La deuda no se paga, nunca se ha pagado. La mentira está en referenciarla comparándola con el PIB.
Dos ejemplos. Aznar, se encontró con una deuda del 70% del PIB (hablo de memoria), con un PIB de 500.000 millones, esto es 350.000 millones. Cuando dejó el gobierno, la deuda seguía siendo de 350.000 millones, pero como el PIB pasó a ser de 1 billón, el resultado de la división fue del 35% del PIB.
Otro ejemplo, Rajoy llegó a tener el 100% del PIB de deuda. Tras tres años de déficits, le quedó la deuda en el 97% del PIB ¿Cómo es eso posible? Con crecimiento. Si tu crecimiento es superior porcentualmente al crecimiento de la deuda, ese cociente disminuye, aunque tengamos más deuda. Es decir, si te endeudas por el 3% del PIB y creces al 4% del PIB, tu porcentaje de deuda es menor (aunque el monto total sea mayor).
Por un lado es lógico. Para usted o para mí, sería un despropósito tener que devolver 3 millones de euros al banco. Ni nos lo darían ni podríamos devolverlo. Para Cristiano Ronaldo, eso son un par de meses de nómina.
Por otro lado, la deuda es deuda, e igual que el PIB puede crecer, igual puede decrecer, aunque esto lo veo menos plausible si no se quiere reventar el euro, en cuyo caso, el problema puede ser de dimensión mundial (y ríete de la crisis subprime). Si un banquito como Lehman Brothers llevó a una recesión mundial, imagine la quiebra del Banco Central Europeo, la desintegración del euro, el impago de la deuda soberana de casi todos los países, unido a la pérdida de confianza de la deuda soberana en el resto, seguramente el dólar iría detrás...Vamos, que imprimirán lo que haya que imprimir para mantenerse igual.
#161 Eso se trata de una leyenda urbana. El cálculo de estos parámetros está normalizado con normativa contable europea. Lo que ocurre es que a veces tienen que sacar y meter cosas del IPC, por ejemplo, porque cambian los hábitos de consumo. Es fácil de entender que hace 20 años no se considerase la tecnología móvil (porque no la había o era residual) y hoy es parte habitual de nuestro consumo, así como servicios de streaming, servicios de movilidad (Uber, Cabify), etc.
Otra cosa es que, a tí, en tu particular caso, te afecte más que a un abuelo de 90 años, cuyas sus prioridades son otras, pero hay que coger una cesta media, que está tipificada.
Un saludo.
"El miedo guarda la viña".
Que se avecinen nuevas turbulencias en el mundo financiero es algo discutible. Indicios hay. USA y sus guerras comerciales, problemas de liquidez en los fondos monetarios, la producción de petróleo amenazada por conflictos en los paises productores, y que sé yo cuantas cosas más (hablaban hasta de burbuja en la banca alemana por la economía basada en los intereses generados a los paises desfavorecidos). En nuestro país, además, la enorme deuda pública... No nos engañemos, si nuestra economía ha ido sobreviviendo ha sido por unos bajísimos tipos de interes, la politica de inyección monetaria del Banco Central Europeo promovida por Draghi y otras circustancias favorables externas (el precio del crudo, etc). Desde luego no por la gestión de los políticos, por mucha autocomplacencia que muestren.
Lo malo no es que sobrevenga otra crisis, sino que el poder económico y los políticos (la discusión es si son lo mismo, o éstos son los lacayos de aquél), la utilizarán para seguir recortando el estado de bienestar y los derechos de los ciudadanos. La crisis no la veo clara, ésto último sí. Ojalá me equivoque.