Hasta ahora, cuando me animaba a ir a algún concierto grande o festival, me registraba en la página de compra de entrada, pagaba, recibía mi entrada y me la imprimía. Listo.
Estaba ahora echando un ojo al próximo concierto de Black Keys en Madrid y veo que las entradas son "móviles", es decir, las recibes en la app de ticketmáster o livenation o como sea que se llame, y estás obligado a presentarlas en tu móvil para poder acceder. Y, por supuesto, gastos de gestión y cuota de no sé qué, unos 11 euros. ¿Estos son los nuevos tiempos? Ahora para ir a un concierto de estos necesito:
1. Móvil (y llevarlo encima el día del concierto).
2. Cuenta Google para acceder a la app.
3. App de la plataforma.
Hombre, ya sé que yo soy un poco especial con este tema de las apps y demás -o, al contrario, ¿lo son todos aquellos que hasta hace 6-8 años no sabían qué era eso y ahora no pueden vivir sin ellas?- pero, hostia, ¿esto no se está saliendo de madre? Ojo, que no soy un ludita del asunto, creo que para algunas cosas son muy prácticas.
Trato de relativizar, me digo, bueno, no es una necesidad, puedo prescindir de unos conciertos, otro motivo para ir a conciertos pequeños o quedarme en casa con mi propio concierto porque no me sale de los cojones entrar por el aro. Luego me pregunto, ¿mañana podré acceder a un transporte público si no llevo el móvil y la aplicación de turno encima? ¿Podré pagar el café? Siempre me quedará la guitarra...
En fin, ¿cómo lo veis? ¿Es esto una práctica que se está convirtiendo en habitual para acceder a conciertos? Y si queremos ir más allá... Si uno quiere ir sin móvil por la vida ¿no tendrá más alternativas que dar paseos por el parque, charlar, jugar a las cartas, leer, ver películas, escuchar unos vinilos, tocar, follar...? ¡Ah!
Estaba ahora echando un ojo al próximo concierto de Black Keys en Madrid y veo que las entradas son "móviles", es decir, las recibes en la app de ticketmáster o livenation o como sea que se llame, y estás obligado a presentarlas en tu móvil para poder acceder. Y, por supuesto, gastos de gestión y cuota de no sé qué, unos 11 euros. ¿Estos son los nuevos tiempos? Ahora para ir a un concierto de estos necesito:
1. Móvil (y llevarlo encima el día del concierto).
2. Cuenta Google para acceder a la app.
3. App de la plataforma.
Hombre, ya sé que yo soy un poco especial con este tema de las apps y demás -o, al contrario, ¿lo son todos aquellos que hasta hace 6-8 años no sabían qué era eso y ahora no pueden vivir sin ellas?- pero, hostia, ¿esto no se está saliendo de madre? Ojo, que no soy un ludita del asunto, creo que para algunas cosas son muy prácticas.
Trato de relativizar, me digo, bueno, no es una necesidad, puedo prescindir de unos conciertos, otro motivo para ir a conciertos pequeños o quedarme en casa con mi propio concierto porque no me sale de los cojones entrar por el aro. Luego me pregunto, ¿mañana podré acceder a un transporte público si no llevo el móvil y la aplicación de turno encima? ¿Podré pagar el café? Siempre me quedará la guitarra...
En fin, ¿cómo lo veis? ¿Es esto una práctica que se está convirtiendo en habitual para acceder a conciertos? Y si queremos ir más allá... Si uno quiere ir sin móvil por la vida ¿no tendrá más alternativas que dar paseos por el parque, charlar, jugar a las cartas, leer, ver películas, escuchar unos vinilos, tocar, follar...? ¡Ah!
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