O2O escribió:
Me explico, hay luthieres de los más reconocidos, que como les encargues una fabricación, olvídate de que se comprometan a una fecha....por mucha pasta que les vayas a pagar en total.
Estuve en un taller y puedo responderte bien a esta cuestión.
Esto suele ser debido a que construir un instrumento, desde cero, no resulta tan rentable para el que lo construye como pueda parecer, visto desde fuera.
El que lo compra sólo ve que ese instrumento sale por un buen pico, al compararlo en precios con otros en el mercado producidos en serie. Por ejemplo, por algo menos de 700 € existen Fender Player Series que ya comienzan a ser instrumentos a tener muy en cuenta, por la calidad de construcción, materiales y acabados. Una guitarra de luthier, tranquilamente, doblará ese precio, como mínimo, e incluso llegará a triplicarlo. Todo dependará de lo que pidamos. Si tenemos en cuenta que el tiempo de elaboración completo suele ocupar unos dos meses de trabajo (sólamente ocuparse de las capas del lacado, lijado, y demás ya ocupa algo más de un mes).
A eso súmale los tiempos de escuadrar y alisar, en completa rectitud, perfectamente las piezas (tela!!!), de darles tiempo a que se estabilicen y que no se muevan, y a la minuciosidad de pequeños detalles, como colocar inlays, trastes, elaborar cejuela, realizar el fresado de cavidades y alma, preparar el diapasón para encolarlo perfectamente, realizar los rebajes del cuerpo, del contorno trasero del mástil, etc. A parte, siempre siempre siempre, a la hora de construir aparecen, como por arte de magia, una serie de complicaciones en los trabajos con los que uno inicialmente no sabe por dónde le van a salir, producto que son bastantes las variables que intervienen en el juego. Y no creas que hacer frente a todo esto se hace en un abrir y cerrar de ojos. Así que dar plazos de entrega muy ajustados, a veces es pillarse los dedos. De ahí que suelan alargarse.
Y, no hay que olvidarse de añadir el coste de los materiales (puente, pastillas y afinadores suelen ser lo más caro, así como las maderas del cuerpo y mástil, y otros como lacas, lijas, colas, tintes, etc.). Todo esto hace que haya que ajustar muchísimo el precio final para que salga mínimamente rentable para el que construye (no estoy hablando de hacerse rico, simplemente de mantener su taller y pagar sus impuestos) y, a ojos del comprador, no parezca una sobrada y un disparate. No tardé en arme cuenta que no es tanto el márgen que le queda al constructor si descontamos el coste total de todos los materiales. Y esa cifra si la dividimos por los dos meses de trabajo empleado, resulta que la cantidad a percibir al mes, llega a rozar a veces lo irrisorio. Todo esto requiere invertir muchísimo tiempo. Y ese tiempo no se está dedicando a lo que de verdad es más rentable y precisa de mucho menos tiempo, como retrasteos, relics, ajustes, sustituir electrónicas y cejuelas, entre otras, que es de lo que realmente da de comer a la gran parte de profesionales que tienen un taller.
Luego está el tema de que se suele dar prioridad al cliente de renombre/asíduo/rentable frente al que acude por primera vez o va muy de tanto en tanto. Esa criba también la ví, por razones obvias.
Ya os digo que lo "fácil", por ser realmente rentable, es la reparación, modificación y ajustes.