tximinita escribió:Una cosa que también he aprendido con el dolor de llemas es a no apretar tanto las cuerdas. Lo justo para que no trastee. Sale todo más afinado y ganas velocidad.
Efectivamente. El pulsar con suavidad te suaviza, valga la arrebundancia, mucho el callo. De hecho yo le meto casi todos los días, unas dos horas más o menos, y ahora tengo la punta de los dedos de la mano izquierda casi tan suaves como los de la mano derecha, y todo por cambiar mi forma de pulsación. Antes no es que lo hiciera excesivamente fuerte, pero pulsaba con cierto ímpetu, y ahora he suavizado mucho la pulsación. De ahí que la dureza en los dedos me desaparezca.
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