He tocado superstrats modificadas o no de forma mayoritaria, desde el 86 hasta hoy. Cómodas,ligeras, versátiles .Capaces de montar la mayor bronca del mundo a base de feedback y palancazos, o situarse en terrenos jazz, pop fusión o baladas jeviochenteras casi a golpe de click. Divertidas y todoterrenos como ningunas.Su arquitectura ayuda mucho cuando la técnica es compleja....pero no la voy escoger.
Territorio Gibson. Las huecas y semis , no son para mi. Las SG en contadas ocasiones. Pero las Les Paul, Juniors y Specials con humbuckers y P90, molan. Su sonido más profundo, amplio y de mayor sustain sobre todo siendo el único guitarrista, ayudan a destacar y rellenar mucho espacio. Su ataque más lento y menos nervioso que una atornillada tiene su atractivo. Un pena la ergonomía , acceso a los trastes bajos y el peso excesivo de muchos ejemplares. Tampoco la voy a escoger.
Después de mucho reflexionar....me quedo con una telecaster pata negra .Será un diseño primitivo, muy básico a primera vista. Una guitarra muy exigente. Hay que pelearse con ella para sacarle lo que lleva dentro y en apariencia no da. Pero si insistes, te regala con sonidos que no sospechabas que estuvieran. Eso te hace evolucionar y mejorar. Y como reto , es motivador. Por eso la elijo. A los inquietos,nos hace avanzar y mantener el interés por la música y el instrumento.
Acabo de votar y veo que es la opción minoritaria. Pues vale . Soy un reaccionario en lugar de un influencer mainstream

. No me va a quitar el sueño.
Birras para todos los que disfrutéis con esto de las 6 cuerdas