Hoy en día la oferta está muy segmentada: antes eran unos cuantos gigantes que acaparaban la producción de ciertos productos, pero hoy en día el pastel se tiene que dividir incluyendo a centenas de pequeños fabricantes/productores. En el caso de la música grabada las grandes disqueras gozaban de prácticamente un monopolio, pero hoy tienes varios servicios y miles de pequeños sellos participando en el mercado.
Luego, Spotify (por ejemplo) paga le paga más por reproducción a las grandes disqueras que a los sellos independientes (tengo entendido que hasta 6 veces más). De ahí que muchas disqueras grandes que antes eran enemigas ácerrimas de los servicios de streaming ahora la vean con buenos ojos y se estén enfocando a ofrecer música en formato digital por encima del físico. Algo así pasó con los vinilos: en cuanto el CD salió a la luz, poco a poco se fue reduciendo el numero de disqueras que apoyaban el vinil, las ventas cayeron en picada y se pronosticó la extinción del formato, cosa que afortunadamente no pasó.
¿Qué las ventas del CD han caído? Sí, por supuesto. Al menos en Estados Unidos, uno de los lideres en la industria ha visto una caída sostenida desde hace años:
Con todo esto no creo que el formato vaya a desaparecer pues el mercado estadounidense no representa a a la industria mundial y de hecho siguen habiendo sellos y artistas que apoyan el formato, y gente que consume el formato porque valoran poseer el objeto físico en su colección, el arte (portada, librillo con las letras, caja, imágenes, etc) o simplemente para apoyar a su banda favorita. Pero como dije, ahora el pastel se reparte en más protagonistas: pequeños sellos, bandas independientes que maquilan sus propios discos, piratería, servicios de streaming y otros formatos. Y de hecho no son pocos los sellos y artistas que están en contra de los servicios de streaming por, lo que ellos consideran, un pago misero por reproducción y utilizan los servicios (o a veces ni eso) más con motivos de promoción y no tanto como plataforma para sustituir formatos.
En lo personal por comodidad y economía parte de mi música la consumo en streaming, pero entiendo que comprar el CD o el vinilo es apoyar más al artista, además que me gusta poseer el objeto y no solo el contenido, por ello cada que me es posible gasto en el formato físico de aquellos trabajos que me gustan. Si pillo el vinilo perfecto, sino con el CD estoy servido.
En todo caso, desde mi punto de vista, todo se puede complementar: habrá momentos en el que gustes de poner un vinilo, otras veces un CD y en otras más eres solo tú y tu reproductor de música portátil. Me parece que con la cantidad de opciones que hay hoy estamos en un gran época para consumir música sea en el formato que sea.