#15 A lo mejor está atascado en la nieve o le ha arrastrado una riada cuando hacía trompos con el coche en el aparcamiento que tengo enfrente a las cuatro de la mañana, que hay que ser malaje. No pensemos mal todavía, concedámosle los treinta o noventa días de cortesía para que responda.
Alguien escribió:
#17 por Puto Buzo Del Demonio
Tengo una Les Paul Black Beauty "Diamond" fabricada por Samick a finales de los 80s primeros 90s, ... es de mástil atornillado y cuerpo de plywood.
Sorprenden algunas guitarras de aglomerado, pensamos que no pueden sonar decentemente para niveles de iniciación (satánica), pero, algunas, te ayudan a pasar los dos o tres primeros años de aprendizaje. Mi Primera guitarra eléctrica fue una Shiro LP negra y la vendí para comprarme una Yamaha SG200 en blanco perlado solo porque era preciosa y pesaba mucho menos; que acabaron echando a perder en Bosco porque el primo de Johnny tenía de luthier lo que yo de espabilado.
La mayorría, como las infames Arirang, escupían los tornillos y se desmenuzaban en tus manos, pero otras eran bastante compactas, como las Samick de aquella época. Ya de luthier, me he encontrado sorpresas en tiradas de gamas bajas y medias de marcas caras. Ahora, menos, pero, en los noventa me venían guitarras fabricadas en Corea en los ochenta para Epiphone y otros de aglomerado; las guarricasters metalizadas a las que tenías que meterle compresión y chorus a martillazos para que sonaran algo, las primeras Westone, las Aria gama baja, etc. Las marcas reputadas (de "muy putadas") sacaban series cortas muy cutres para ver si colaban que ni siquiera figuran en los libros y catálogos de coleccionista. Recordemos el infierno de Fender en aquellos años, hasta a finales de los noventa fabricaban horrores. A finales de 1998, ya en Radical Music, vendí un Twin Reverb a Coco, un venezolano de la escena "movida madrileña para pijos" que entonces tocaba en La Invasión. En una de las primeras actuaciones con el trasto, casi se quedó seco de la hostia que le metió el micro. Lo trajo y Letusa, la importadora de Fender, no se hacía cargo de él porque venía arañado de la furgoneta y la patada que le metió Coco (era un histérico de narices) cuando lograron levantarle del suelo. Después de la bronca que nos comimos como tienda sin venir a cuento, me ofrecí a hacerle la autopsia para aclarar si el Twin fue el culpable o víctima colateral. Él insistía en que tenían toma de tierra así que solo podía ser el amplificador. Lo abro y veo que la placa y las conexiones están oxidadas, movidas, mal atornilladas y peor soldadas. ¡De fábrica! No lo habían tocado por dentro. Sin apantallar y con el chasis metálico sin conectar a tierra.
Vanpiro esiten, compañeros. Los ochenta, ese gran caos industrial; los noventa, ese gran oportunismo empresarial. La única explicación factible es que no tenían toma de tierra o alguien se llevó la pica de cobre, cosa muy común en los pueblos y comunidades de vecinos de las ciudades cuando no se revisa el pozo a menudo (no sabemos la rapidez con la que los currelas de una reforma de ITE, o de fachada o poceros o de lo que sea se levantan las picas sin que nadie entere). Menos de diez pavos, pero en una semana se hacen cien papeles al vuelo.