Para mi la dicotomía TRIBUTO-ORIGINAL no existe, igual que no existe TRUÑO-CREATIVIDAD/SENSIBILIDAD.
Habrá miles de casos. Y se puede pasar por los dos sitios, incluso a la vez, en la carrera profesional de un músico.
Zappa plays Zappa es un truño? Pues eso.
Yo solo digo que no iría a ver Brothers in band. Ya pasó esa etapa para mi. A Zappa plays Zappa pues sí iría.
Los tributos no aportan valor añadido. En mi pueblo hay una sala que programa casi únicamente tributos y versiones. El público va haya lo que haya. Un público de 40 en adelante y con poder adquisitivo. Esa gente paga, y mucho, por un ambiente determinado en que la música es solo un elemento más. Nadie va a descubrir nada. El público utiliza la música como utiliza los lavabos. En cambio, el minúsculo circuito de música alternativa que puebla salas, centros cívicos y asociaciones culturales sí pone la música y a los artistas en el centro de los eventos. Los conflictos suelen darse cuando las bandas alternativas y los circuitos de salas comerciales se encuentran. La lógica artística y la mercantil no son demasiado compatibles.
#2321 Eso está claro. Lo que quiero decir es que la "intención" de quien hace algo nuevo es más elevada, en un principio. Luiego hay zonas grises a tutiplen, como dices estándares, pues tocar un blues de 12 compases trilladísimo, y hacerlo mal pues no es una creación tan elevada. En cabio Herbie Hancock haciendo un standard de jazz, que ya está compuesto pero en el jazz que le dan siempre su personalidad a todo, improvisa sobre eso acordes etc... ¿pues qué es más elevado?
Los ejemplos de la música clásica que se ponen, siempre estamos igual, pero bueno. Es un estilo musical que ha sido concebido para ser interpretado. Es distinto. De todos modos por eso mismo los famosos son los compositores, y no ese intérprete de tuba del sXVII que era guay, nos acordamos de Bach.
#2298 basicamente se fue todo con Pick Withers, el tipo que según Mark fue la pieza que hizo que el grupo pudiera arrancar y funcionar. Y luego va y lo intenta poner a tocar como un bateria de estadios, con pegada y sin swing. David se fue antes, vio enseguida que lo que a él le gustaba tenia las horas contadas.