La última estafa de la IA

  • 2
Manuel
por hace 4 horas
El problema de IA, es que aprende de nosotros, pero nosotros no
sabemos nada de ella.
  En cuanto al plagio o una obra usada por ella, debe haber una prohibición explícita de usar la obra para entrenar modelos sin autorización.
  De lo contrario, va a ser muy difícil actuar,no en su contra, en la de la empresa responsable.
Starivok
por hace 4 horas
Estás luchando contra algo mucho más grande. El problema no está en los detalles: si la IA aprende de esto o de aquello, o si los resultados que ofrece parecen antinaturales. Esas son solo las consecuencias.

El verdadero problema es una característica intrínseca del ser humano: su necesidad constante de tecnologizarse. A eso se suma el deseo de perdurar, de ampliar sus capacidades y de obtener satisfacción inmediata. Esa combinación hará que, tarde o temprano, todos metahumanos de futuro acabemos conectados a dispositivos cada vez más integrados, muchos de los cuales serán diseñados o perfeccionados por la propia IA. El ser humano creó una herramienta que ya empieza a crear herramientas mejores que las que él mismo sería capaz de concebir.

Basta con extrapolar la tendencia actual. Hoy vemos personas absortas en el móvil durante un viaje en autobús o incluso en un concierto, donde apenas levantan la vista del teléfono. No es difícil imaginar hacia dónde conduce esa inercia.

Y ojo, porque esta idea tiene incluso un aire de profecía. De hecho, por pura lógica y visión de futuro, autores de ciencia ficción como Arthur C. Clarke y muchos otros ya anticiparon escenarios similares hace décadas.

Las próximas generaciones probablemente no tendrán el mismo criterio ni la misma relación con la tecnología que tenemos hoy. Todo apunta a una evolución hacia seres humanos cada vez más aumentados, con extensiones de memoria, asistentes permanentes y aplicaciones integradas para hacer las cosas más rápido, vivir más tiempo y depender menos de las propias capacidades biológicas.

Ahora solo queda observar cómo evoluciona este proceso. Porque, por muchas regulaciones que se impongan, la tendencia de fondo parece difícil de detener. La historia muestra que, cuando una tecnología amplía las capacidades humanas, acaba siendo adoptada de forma masiva. Esa ha sido, una y otra vez, la naturaleza del ser humano.
Maranello
por hace 2 horas
Nada nuevo bajo el sol. 

Leeros los 9 relatos del libro Yo Robot de Isaac Asimov, de 1950. Alucinaréis de los paralelismos que tiene con la IA actual y los dilemas que genera. 

Asimov “inventó” las Tres Leyes de la Robótica : 

Primera Ley: Un robot no puede hacer daño a un ser humano ni, por inacción, permitir que un ser humano sufra daño.

Segunda Ley: Un robot debe obedecer las órdenes dadas por los seres humanos, excepto si estas entran en conflicto con la Primera Ley.

Tercera Ley: Un robot debe proteger su propia existencia en la medida en que esta protección no entre en conflicto con la Primera o la Segunda Ley.

Pues en el último relato del libro, El Conflicto Evitable, las supercomputadoras concluyen que para evitar que los humanos sufran daño (Primera Ley), deben controlar la economía y la política global, sacrificando la autonomía humana por su propio bien. 

En esas estamos 😶
Nuevo post

Regístrate o para poder postear en este hilo