Bueno... solo con haber leído el título del post me has recordado un poco a mi...
Os contaré mi historia, y espero que a alguien le ayude:
Bien, el verano entre 2º y 3º de la ESO fue un verano plagado de gamberradas, (supongo que todos hemos tenido esa época) con lo que en parte me creó algo de tensión. Recuerdo que salíamos y muchas noches acabábamos corriendo delante de la poli ajja.
Bien, el verano acabó y empezó el curso, yo siempre he sido un buen estudiante, que se aplica, pero se me atrancó una asignatura: Física Y Química. Yo nunca había suspendido en mi vida una evaluación, y esta vez mis notas habían bajado bastante (creo que por la tensión acumulada por el dichoso veranito). El caso es que me quedó Física y química en la 1ª evaluación.
Llegaron las vacaciones de navidad, y yo ya empezé notarme raro, a veces me ponía nervioso, se me aceleraba el corazón, y empezaba a pensar cosas fuera de lugar, no dormía bien... hasta que pasó.
El 28 de Diciembre de ese año me gastaron la peor broma de mi vida.
Estaba comiendo con mis padres y mi hermana, cuando de pronto empezé a notarme como agobiado, con lo que puse la excusa de que iba al baño. Fui al baño a echarme agua en la cara, y cuando levanté la mirada al espejo el que vi no era yo... a ver si me explico, no me reconocí...
Fui hasta mi cama, me tumbé unos segundos, el corazón se me salía, yo no entendía qué me pasaba; fui tambaleándome como pude hasta el salón de mi casa donde estaban mis padres comiendo, y si no llega a ser porque mi padre me agarró me desplomo al suelo. Una lipotimia. Después de eso, al médico, prueba de azúcar y análisis de sangre (con lo poco que me molan las agujas...)
Empezó el instituto, y yo cada vez estaba peor: no podía dormir, con lo que estaba cansado, ese cansancio y la tensión se me cojían al estómago, lo que me hacía vomitar práctiacmente todo lo que entrase por mi boca al desayunar; soñaba que estaba en el insti, con lo que esto, unido al estado de tensión y dormir poco o casi nada me hacían a veces no distinguir entre sueño o realidad...
Así estuve prácticamente los 2 trimestres restantes.
Con ese estado de tensión no podía ir, con lo que el médico me recetó unas pastillas, (que tampoco me funcionaron) y mi madré me obligó a ir al psicólogo.
Más tarde tuve otro ataque de ansiedad, pero esta vez en el insti, en plena clase me desplomé, así que imaginaos el espectáculo... me jode más por el espectáculo que por mí.
Total, había veces que no podía ni ir al instituto de lo mal que estaba. Como las pastillas no me hacían nada, me mandaron al psiquiatra, que aparte de hacer las típicas preguntas (fumas/bebes/te drogas/pensamientos suicidas) me recetó Diazepam, que fue mi compañero inseparable durante bastante tiempo, y estas si funcionaron.
Tenía que tomar 2 pastillas de esas al día, y al principio no me hacían mucho efecto, pero luego empezaron a hacerme efecto, ya que podía pensar con relativa claridad, aunque las pastillas no lo hicieron todo.
En esta época me quedé básicamente sin amigos, ya que con la gente que me juntaba ese verano pues como que solo iban de movidas, y yo lo que menos necesitaba era eso, movidas.
Además, se me quitaron las ganas de salir.
Bueno, entre las pastillas, el psicólogo (me recetó una cinta de hipnosis, que me fue de PM) y echarle muuuuuuuuuuuchos cojones, para el verano empezé a remontar el vuelo, tras haber estado muy jodido durante bastante tiempo (a mí el psiquiatra me dijo que no me quería internar porque era muy joven, pero que como no remontara el vuelo me internaba...) empezé a ver la luz. Pero cuando de verdad me recuperé fue cuando un buen día, me cabreé. Me explico. Fue como si una bomba explotara dentro de mí, simplemente sentí mucho odio hacia todo y hacia todos, incluso hacia mí mismo por haber hecho el gilipollas. Es en ese momento, cuando te das cuenta de que eres un gilipollas, porque lo único que tienes en tu cabeza es mierda y tienes que sacártela como sea, en ese momento es cuando empiezas a remontar de verdad.
Bueno, para cuando entré en 4º de la ESO me estaba quitando (sí, las pastillas creaban adicción, así que me tuve que ir rebajando la dosis poco a poco) y pasé ese curso bastante bien.
En 2º de Bachiller tuve una recaída debido a problemas con mi novia (es largo de explicar); me pasó lo mismo, una lipotimia en medio de la clase (otra vez el puto espectáculo...)
Esta vez, estuve con el diazepam meses, y sólo tenía que tomarme una dosis al día (con dos me quedaba tope sedado y eso no mola nada).
Ahora estoy haciendo el 2º año de un módulo de automoción, estoy de Puta Madre con mi novia, con mis colegas y con mi familia (siempre están las típicas peleas con los viejos pero eso es normal).
He de decir que, excepto el apoyo de mi familia (que agradezco enormemente) la ansiedad la he pasado yo solito.
A mí me cambió, una parte de mí murió durante ese proceso, pero para cada persona es distinto.
¿Que si se cura totalmente? No. A mí el psiquiatra me explicó que eso lo tendría siempre, solo que yo ahora lo veo como un caballo que a veces se desboca, y tienes que tirarle de las riendas, lo que pasa es que a veces cansa, y entonces te dá la crisis.
Un buen método para evitar esto es relajarte. Sí, ya se que es jodido, te lo dice uno que dormía en sus peores épocas unas 2 h al día. El truco es intentar darle poca importancia a las cosas (muy jodido también) porque yo recuerdo una vez que me puse nerviosisimo por ir al cine (qué estupidez, ¿no? pues en ese momento a mí me pareció lo más trascendental del mundo)
Solo decirte que si tienes novia, amigos, etc te apoyes en todos, pero especialmente en los que te entiendan. Yo sólo podía hablar con mi psicóloga, así que si tienes esa suerte aprovéchalo, e intenta no cerrarte en tí (aunque a veces viene bien estar solo para intentar poner orden a tus pensamientos)
A mí por ejemplo, hay cosas que aún me siguen poniendo nervioso, y sé que tendré que convivir con ello toda mi vida, pero cuantas más veces lo hagas (eso que te pone nervioso) menos nervioso te pondrás.
Yo también me apoyé en el deporte, en mi caso en esta época hacía Full-Contact (sigo practicando, pero ahora también hago Kendo Bushido). Recuerdo que no pude ir al primer campeonato que hicieron en mi federación en Andalucía porque el hecho de pensar en ir me ponía bastante nervioso. De hecho, cuando fui con mis padres a ver el campeonato, estaba nervioso.
Todavía me arrepiento de no haber podido ir, seguro que algo me habría llevado.
Al año siguiente, en mi 1er campeonato, 2º de España en mi categoría. Aún sigo compitiendo, de hecho estuve en 2005 en el mundial de artes marciales de la WAMAI-IUAMA en Argentina. Con esto te quiero decir que se puede vivir perfectamente tras haber pasado una ansiedad, y realizar tareas como esa (joder, un mundial algo de stress te debe generar, ¿no?) pero sabiendo que eso siempre estará ahí acechando. Siempre que no te sometas a demasiado estrés irás bien.
En mi caso no podía pensar con claridad, es decir, no podía tomar una decisión. Me explico.
¿Recordáis los dibujos en los que un personaje tiene que tomar una decisión y sale un demonio diciendole que haga x y el ángel diciéndole lo contrario? Pues algo así me pasaba a mí con casi cualquier cosa, es decir, pensaba una cosa y al medio segundo pensaba lo contrario.
Solo decirte que se puede salir, que le eches muchos cojones, que te enfrentes a tus miedos (tómatelo con calma, tampoco debes estresarte demasiado) y si puedes apúntate a algún tipo de gimnasia de relajación. Nosotros en kendo bushido (bushido = camino del samurai) hacemos meditación antes y después de las clases.
Los días que no hacemos, cuando cojo la espada se nota, la verdad, además me sirve para soltar todo el estrés del día.
Bueno, no sé que más decirte, solo que aunque ahora mismo la vida te parece una mierda (y probablemente no sea nunca lo suficientemente buena que tú quieras) debes vivirla, porque ni tú ni yo ni nadie si hay un después. Además, alguien una vez dijo algo como que no hay que preocuparse, ninguno saldrá vivo de la vida; en tu mano está aprovechar ese tiempo en gilipolleces (es lo que ahora tienes en la cabeza, al igual que yo lo tuve) o en disfrutar, estar con los colegas, tocar la guitarra, estar con tu novia/tirarte a todas las tías que puedas, nose... en lo que de verdad puedas.
Bueno, por último, si se te ha pasado la opción de suicidarte, ya puedes descartarlo. A mí ni se me pasó, ya que el suicidio es de cobardes y gallinas. Si te suicidas huyes de los problemas, y los problemas se resuelven plantándoles cara. Como dicen los Porretas: "No hay problema que no tenga final".
Bueno, a ver si alguien se lee esta ristra de morcillas que he escrito. Y en cuanto a ti, espero que todo esto que he vomitado aquí de mi interior te sirva de algo.
Un saludo y a recuperarse!