Maaare mia, Frasco, al lado de nombres muy grandes has puesto el mio...
Cierto que fui de esos crios que se quedaban embobaos mirando a cualquiera que trabajase con sus manos, y has puesto un ejemplo bordao, pues no fueron pocas las horas que me quedaba mirando colgaito durante las tardes a los pescadores de la carihuela mientras reparaban sus redes.
Pero no se yo si ni siquiera aspiro a la perfección del hacer de gente como tú, o Raulón, o Rubio... La añoro, desde luego, pero no se yo si tengo el tiempo para llegar a ella, y ni si tengo la capacidad. Me gusta el buen hacer, y me puede la curiosidad y el ansia de aprender, eso es todo. Me bebo los libros que encuentro y aprendo lo que puedo, y desde luego agradezco como pocas cosas los consejos y criticas (constructivas siempre) que recibo de ti y de otros maestros como tú. Sin embargo, estoy a años luz de vosotros...
Pero sea como sea, que en un homenaje así se te venga a la mente mi nombre, ya es un paso de gigante para mi, y es un avanzar más en esta afición que tanto me ha enganchado.
Gracias, muchas gracias, por la dedicatoria, y por la mención.
Un abrazo, Frasco. Tu tan grande como siempre.