Séptimo día y final del experimento, aunque lo abortaron al tercero pasándolo a
off-topic, donde le corresponde por categoría, y la gente ya no lo vio en la lista de últimos posts.
En cualquier caso, durante tres días, hemos conversado de diversos temas sin meter cuña con la política, la religión ni el fúrgol. Es posible, incluso bordeando el peligro, salvar este foro y evitar la sangría de compañeros que lo están abandonando por hastío.
La tentación de opinar indiscriminadamente sobre todo lo polarizante y ajeno a la temática de este entorno privado —que no se nos olvide que pertenece a una empresa privada— seguirá presente, nuestro es el reto de mantener la cordialidad y conservar un oasis de paz y compañerismo donde refugiarnos de lo soez cotidiano del exterior. Para desfogarnos de las tensiones con más tensión y procacidad tenemos el gimnasio de entrenamiento del barrio o la barra del bar agrio de la esquina.
Entono un mea culpa realizando acto de contrición porque, a menudo, me he dejado llevar por el afán de aclarar mi postura ante la de los demás; sin afán de imponerla, pero añadiendo más ruido al debate. Yo no soy así ni quiero serlo, la atracción del abismo es fuerte y nos absorbe como agujero negro.
Creo oportuno clausurar este hilo experimental con una demostración gráfica de lo que deberíamos evitar entre todos.
Muchas gracias por vuestras aportaciones y esfuerzo.