Al final es todo un cambio de filosofía. Una cosa es verlo a menudo y otra hacerlo. Trato y toco el bajo como si fuera una guitarra, buscando melodía y me olvido de que tengo percusión en las manos, que puede crear bases melódicas muy bonitas pero con otra aproximación muy diferente.
El tap y el slap se me hacen raros... acostumbrado al trato suave de la guitarra temo romper todo golpeando el bajo y tirando de las cuerdas sin misericordia. Cuando lo hace a mi lado alguien que sabe, no me fijo. Pero cuando tengo que meterle de ostias a las cuerdas hasta en el carnet se me ablandan las carnes

No me parece justo tratar un instrumento así, tan a lo bestia
Los dedos de la mano izquierda ya tenían su callo casi hasta el hueso, pero me he reventado los dedos de la mano derecha. Me salen ampollas, se rebajan solas al día siguiente, toco otro par de horas y salen de nuevo las antiguas más otras nuevas. Me arden los dedos, me duelen y se me caen las cosas de la mano.
Cuando tengo un ritmo en la cabeza, empiezo bien, pero acabo haciendo bendings en la primera cuerda en el traste 24... pero que m*** es esto !!! soy un desastre.