Yendo al enunciado y proposición inicial del hilo, habría que establecer dos etapas históricas en esto de la falsedad en la música:
Tal como lo expone el autor del hilo, refiriéndose a los directos en los que una parte (o una parte grande) del acompañamiento se realiza con grabaciones (ojo, que exige llevar bien el tempo) reproductores de muestras o de archivos midi (ya pocos), pues, hombre, dependen caso y de la cantidad (como los delitos), cuando empecé a ver en hoteles y fiestas de pueblo los reproductores midi basados en GM (yo ya no tocaba en verbenas; pero estaba entregado a la ayuda del ordenador), pues, hombre, lo primero que me molestaba era lo ramplones que eran los timbres, la mayoría tomados de midifiles de los que todavía se podían descargar por la patilla y muchos de los cuales eran muy básicos.
Además, me daba pena ver a un teclista, un guitarrista, una cantante y un saxofonista por toda orquesta (eso sin entrar en cuestiones de reducción de la oferta de trabajo a seres humanos), cutre lo que más me parecía.
Pero, claro, ésto de la honradez es muy escabroso.
Me he pasado años haciendo trampas, no toco muy allá el bajo a dìa de hoy, y ni te cuento la guitarra. Resulta que me he dedicado durante años a pasar muchos más horas a aprender las posibilidades de enmendar errores que propician las herramientas de la informática para música que en hacer dedos.
Primero aprendí a quitar artefactos sonoros y ruido de fondo (incluso cagadas de cortaypega, (incluido uno muy gordo en Serenito de Camarón) y trabajé principalmente en el flamenco y sus compilaciones de finales de los 90 y principios de este siglo, en esas lides, al remasterizar, tuve que aprender el oficio del mastering.
Paralelamente, por gusto y por hacer mis temas o los de mis bandas, fui aplicando lo aprendido en la época del midi al audio digital. Era muy tentador dejar de grabar a instrumentos de viento en secciones de varios músicos, los reproductores de muestras vst (rom o abiertos, tipo Kontact) eran muy tentadores como para no apañar con un trompetista y un saxo real y dejar segundas voces o trombones a cargo de los programas y los recursos que tienen, que no son pocos, las mordentes o así ya los editaba yo.
Ni que decir de garrapatas de pianistas, algunos de primera división (pero un fallo lo tiene cualquiera), las baterías hechas con programas vst estupendos, y, lo más tramposo: desafinaciones de cantantes corregidas con programas, mis cagadas al bajo corregidas una a una (y últimamente a la guitarra, que la había dejado hace casi cuarenta años, o sin casi).
Mi habilidad con estas herramientas es total, y con tres tomas de guitarra acústica te dejo una en la que no haya ni un error y a compás clavado (o con la agogía que convenga), se como unir compases mantenidos o rasgueados continuos y pegar partes sin que se note.
Pero, no deja de haber algo de falso en todo ésto.
Eso sí, si hablamos de honradez, estamos en una época de deshonra absoluta, yo no he sentido ninguna curiosidad por la llamada Inteligencia Artificial, para empezar porque, al estar tan unido a la informática, no me ha supuesto una novedad muy destacable, es una base de datos mucho más rápida que hasta hace un tiempo y guiada por un algoritmo que es la apropiación del saber humano y de lo que se da por bueno.
Excuso señalar que lo que se da por bueno puede ser fruto del engaño, de la memez colectiva, de ser cada año menos cultos (valga el ejemplo de los resultados del sufragio universal, en EEUU, para que no se ofenda nadie).
Y, ademas, cuando probé Chat Gpt hace mucho ya, aparte de lo fofo y falto de brillantez que era entonces, entendí que con mis años no me venía bien el perder el hábito de pensar y recordar (y eso que cada vez se me van más palabras en una conversación hablada). Ni una puta vez más.
He podido ver cómo los vídeos de Youtube ofrecen cada día más traducciones (que, la verdad tanto con voz como en texto sobreimpreso están llenas de sinsentidos), los mismos contenidos, los mismos fondos desenfocados, el arma ideal para difundir verdades a medias, o, directamente, falsedades e idioteces (los videos para hispanistas in pectore adeptos sobre Antonio Banderas parándole los pies a un presentador estadounidense cuyo nombre no se cita o es más falso que una lagarta de un chat en vídeo o los titulares la OTAN en Shock por la fragata española, o las mentiras que se difunden en uno y otro sentido). Casi todos hechos en su totalidad por IA.
Lo gordo llegó un día en el hospital, una de las enfermeras (santas donde las haya y ejemplares a carta cabal, la paciencia con lo que las veo todas las semanas,sobre todo con viejos babeando) me enseña una canción que ha hecho. Joder, qué bien suena, ¿ eres músico o tienes cerca alguno? , y va y me dice que la ha hecho la IA, que la letra era suya (por cierto, le había dicho que todo muy bien, pero que la letra era un poco... ramplona pensé, no le dije por si le tocaba pincharme otras veces...).
El Papa éste último, ha continuado con el León anterior (que escribió la rerum novarum) advirtiendo del riesgo de falsedades y deshumanización. Me cae bien, hasta he empezado a practicar unas cuantas máximas cristianas (de las que muchos que usan el cristianos hacen poco uso). Pocas voces alertando más.
Y el peligro es acojonante :
1⁰ Si ya éramos algo idiotas, en poco tiempo idiotas de baba. A ver, no he prestado demasiada atención a la pedagogía, entiendo que se ha desarrollado como saber aplicado escindida de la filosofía, igual que la psicología; pero cualquier pedagogo podrá advertir que el mal uso de esta herramienta va en contra del hábito de pensar y contra el aprendizaje de los idiomas de verdad.
2⁰ No discuto la ultildad que puede tener para programadores, para la investigación astronómica, para la lucha contra enfermedades, vale, hasta ahí.
¿Quién está detrás de las marcas registradas de IA?, ¿benefactores altruistas?
Y lo que es peor, control político de la verdad, que si China, que si EEUU. ¿Tanto rasgarse las vestiduras con la oveja Dolly y ahora todos arrodillados como lerdos que han descubierto la rueda? A más catetos, más tirar de la IA para todo.
3⁰ El fin de los ordenadores personales, ya no van a hacer falta una CPU, una RAM, una caja, con un terminal tonto conectado a la red y un monitor, a correr.
Y ojo con ésto porque eran personales, ahora serán dirigidos.
Y la RAM por las nubes acaparados los chips de memoria por los centros de datos (que, por cierto, ¿sabéis lo que consumen?).
4⁰ Si la máquina de vapor y la fabricación en cadena supuso la reducción de los puestos de trabajo (y el materialismo histórico), ni nos figuramos lo que va a ser ésto, y con mandos intermedios incluidos.
Vamos a ser deshonrados; pero por el ojete.