Hoy cumple 76 añitos Peter Frampton.
Este buen hombre se hizo archifamoso (y bastante rico) con un doble en directo que lo petó en el verano de 1976, sobre todo mediante dos singles que, curiosamente, cuando salieron en sus discos previos en estudio, no habían sonado mucho.
Guitarrista bastante solvente, y con una voz juvenil muy agradable, hijo de un profesor de arte que dio clase a David Bowie en la juventud de este, y compañero en el centro de estudios (aunque Bowie era 3 años mayor), se fogueó en pequeños grupos (con The Herd sacó algún tema destacable) hasta que entró a los 18 añitos de segundo guitarra en Humble Pie, bajo el yugo omnipotente de Steve Marriott, quien venía de Small faces.
Unos cuantos discos en estudio y un potente directo (Rockin’ the Fillmore, recomiendo la reedición ampliada con versiones de varios sets) que ha quedado para los anales dio finiquito a la etapa gloriosa de la banda con el dúo Marriott-Frampton; se dice que el consumo de alcohol y alguna otra cosa de Marriott no ayudaba a la convivencia. También parece que el ego de Marriott era mucho más grandes que los del resto de la banda juntos. Frampton fue sustituido por Clem Clempson, y Peter, quien se consideraba lo bastante bueno como para salir adelante por su cuenta, tiró de historial para conseguir un contrato de grabación, y se puso a sacar discos en solitario francamente escuchables, y a rodarlos en largas giras por UK y América, sin mucha repercusión pese a que ahí había buen material. Había hecho otras amistades trabajando horas extras como músico de estudio durante su etapa Humble Pie, y colaboró en discos de George Harrison, Harry Nilsson o John Entwistle, entre otros.
La calidad de sus primeros discos en solitario se pudo comprobar cuando algún productor avispado le animó a juntar material de esos discos de estudio en un directo potente, lo ilustró con una foto de un Frampton muy juvenil, melena ondulada clarita y camisa abierta mostrando torso estilizado, y aquello se vendió como rosquillas, recuerdo los guateques de aquel verano en los que a menudo me ponía a pinchar discos para la concurrencia (pinchaba y saltaba a la pista, vamos, que no me quedaba a verlas venir, jejeje…), ese disco y el Wish you were here dominaron el verano ’76.
Como decía, se vendió lo que no está escrito, merced a los singles “Baby I love your way”, balada lenta y meliflua, y “Show me the way”, un medio tiempo con talk-box que por aquella época era un tanto novedoso. Años pares después, Mascis haría una versión perversa y muy atinada en uno de los mejores discos de Dinosaur Jr.
Tras esto, y seguramente tras tener mucho éxito con las fans, siguió sacando discos, I’m in you fue un single de éxito, no como los de Alive!, pero bueno… en general discos potables, aunque poco a poco fue perdiendo tirón, y tras un accidente de coche en 1978, casi desaparece de la escena, aunque siguió sacando discos. En un momento dado, Bowie, amigo de la infancia, lo recuperó del ostracismo para su disco Never let me down y su gira Glass Spider, en los ’80, e incluso se le pudo ver por España en dicha gira.
Un segundo Comes Alive! En los ’90 no tuv apenas éxito, y pasó a girar con amigos como Ringo o Bill Wyman.
En alguna entrevista ha dicho el bueno de Frampton que se arrepintió mil veces de aquella foto de portada del “Comes alive!”, porque le presentó como un producto comercial para adolescentes en celo, cuando él era un músico serio, buen guitarrista, cantante solvente, y capaz de escribir canciones bien hechas, pero nunca se le llegó a tomar en serio como tal, y con los años ya dejaba de ser vendible como ese tipo de producto, y nunca le consideraron como músico serio.
En 2019 empezó a sufrir una enfermedad muscular que le fue apartando de lso escenarios, aunque aún ha seguido haciendo cosas ocasionalmente hasta 2023, al menos.