Convivir es complicado, si no, que se lo pregunten a los Eagles. Mi última banda profesional (sacábamos un sueldito los que estudiábamos y un sobresueldo los que trabajaban) estaba enfocada a las verbenas; pero teníamos doble vida, y hacíamos conciertos con temas propios y alguna versión. Duramos unos seis años, yo me fui a terminar la carrera a Madrid y el resto se fusionó con otros y crearon una orquesta fina (al estilo de la Platería).
Aquí en Madrid he estado tocando con tres o cuatro músicos durante años de forma discontinua y en formatos cambiantes.
Llevo bastantes años sin tocar en directo, soy vuejuno e impedío.
Por cierto, ayer se murió el que era bajista de esa banda de Logroño.
Una banda es como una relación de pareja. Empiezas ilusionado y con la ingenuidad necesaria para propiciar el éxito del proyecto pero con el paso de los meses vas percibiendo las debilidades estructurales que amenazan al mismo. Hay quién huye en ese momento, hay quién hace ver que no se ha dado cuenta y sigue adelante y hay quién trabaja los procesos para que la asociación pueda sortear las dificultades y perdurar en el tiempo. Lo que es inevitable es que algunos elementos, que pueden ser uno mismo, decidan que aquello ya no es lo que quieren en ese momento de su vida, por motivos de conexión espiritual o porque ya no te satisface en la cama y no quiere probar cosas nuevas.
En un grupo que dura muchos años pasan todas estas cosas, a veces varias veces. Mi grupo más duradero (14 años) tuvo una trayectoria cuya primera mitad fue bonita e intensa pero que se fue tornando gris hasta que la separación fue el paso natural para todos. El penúltimo duró 8 años pero solo para dos de nosotros ya que el resto iba y venía como en una relación abierta. De hecho hay un grupo con el mismo batería y el mismo nombre, que ensaya en el mismo local y hasta podría pensarse que es el mismo grupo, pero no.
Y después están esas bandas, como la primera que tuve, que tienen una trayectoria corta e intensa, con un final traumático o inesperado que uno recuerda con la mayor intensidad y cariño y que asocia inevitablemente al momento vital en que tuvieron lugar. Hacerse viejo es eso: el pasado se amplifica en un presente que no aguanta las comparaciones.
Seguimos haciendo música como seguimos buscando el amor, pero el amor de hoy no es tan intenso porque nosotros ya no somos nosotros, o somos una versión peor de aquello que fuimos, más cínicos y menos ingenuos, e infinitamente más feos y menos atractivos que entonces.
Nosotros nos juntamos en 1999, 27 años llevamos juntos na más. Y excepto un bajista que fue expulsado de mal rollo, los baterías que se han marchado, tres ha sido por razones laborales. Seguimos hablando y quedando a tomarla cuando se puede. Los bajistas, otros tres, lo mismo. Somos una gran familia los de antes y los de ahora. Y cuando vienen a Madrid, nos juntamos en el local y rememoramos viejos tiempos y tocamos a dos baterías o dos bajos, lo que haga falta.
SI. Aunque no todos. Siempre aparecen un par de históricos. Que además tienen derechos adquiridos como poder pasar a la prueba de sonido o al camerino (Si lo hay)
Cuando empezamos éramos unos chavales universitarios y venía toda la Universidad a vernos. Con el tiempo. la gente se muda, tiene hijos o son de esos que consideran el rock "una fase" y ya solo ven furgol o videos de La voz y esas mierdas. Pero a veces pasas cerca de su ciudad y te llaman y ya quedas.
En cambio entran otros fans nuevos pero estos no ya porque te conocen como colega sino fans "de nicho", que conocen el estilo musical y les gusta ese tipo de música y por eso van a verte. Esos los conoces en festivales y cosas así.
NO, no se piden canciones. Somos un grupo de Rock, no un Karaoke. Por supuesto que en el repertorio del bolo, o set-list, van de todas las épocas..
CLARO. Y vamos a nacimientos, operaciones, conciertos de grupos paralelos que todos tenemos. Al tanatorio cuando ha muerto el padre de alguno... esas cosas son las que unen de verdad. Nos emborrachamos en el local en los cumpleaños de cada uno. Se pone el hombro para que llore cuando se ha divorciado o separado de la pareja. Ser amigos, no solo miembros de un grupo.
Yo empecé con este grupo también por el 99, aunque ya había estado en un grupillo con amigos de instituto. Al final la cosa se acabó por que hay un momento que tocas tu techo, y para progresar tienes que dedicarle mucho tiempo, invertir dinero... es algo arriesgado si tienes un trabajo estable, te has metido en hipoteca, quieres formar una familia, etc
Por entonces había un montón de bandas. Había un estudio cerca donde te grababan una maqueta en un día, unos 45 minutos máximo, y en 3 o 4 días te entregaban 100 o 200 casettes, según pagaras. Creo recordar que por 50k pesetas. Todos teníamos cintas de todos. En realidad la amistad iba mas allá del grupo, había muy buen rollo con todo el mundo, salvo alguna excepción, claro.
Con la última banda que estuve pillamos un local de puta madre, con buena acústica, aire acondicionado y espacioso por solo 150 euros. Estaban subvencionados por el ayuntamiento, y el encargado nos dijo que cuando hubiera más bandas había que compartir. Aún así, de 8 salas que había estaban ocupadas 6. Esto años antes hubiera sido imposible.
No se si es que hay menos gente que toca o es que los guitarristas y resto de músicos jóvenes pasan de bandas y prefieren montarse un home studio; yo con 20 años no concebía la idea de que alguien tocara y no tuviera una banda.
#8
Yo tuve grupo antes que guitarra eléctrica.
Bueno, tenía aquella Hofner heredada.
Y el batería, ni te cuento, una batería mental tuvo hasta que se compró aquella honsuy casi nueva.
Nosotros llevamos 22 años y, como dice Marín, tampoco somos un karaoke 😅. En los bolos hay gente fija, gente que viene y va y gente nueva. Según les da.
Barbacoas, pocas, tenemos a un vegetariano en la banda 🤣, pero la relación es muy, muy estrecha. Al final, un grupo es una familia y evoluciona como tal.