Encontrar "El sonido" en un local de ensayo es poco menos que alquimia

. Cuando tienes algo de experiencia, es menos frustrante, pero como ya te han dicho, requiere igual de mucho tiempo. Te dejo mis aportes:
0. Solidaridad. Es esencial. Tocar con más gente implica tocar con ellos, no que ellos toquen para ti. Si vas con la idea de que "todo suene bien para que tu toques agusto", fracasarás.
1. El local. Cuanto más lisas y simétricas sean las paredes, más os costará encontrar una mezcla agradable. Si ensayáis en una caja de zapatos, intentad romper un poco la asimetría colocando bultos sobre todo en las esquinas de abajo, algún material absorbente en las paredes de enfrente...
2. Situación de los amplis. Estaréis condicionados por la distribución del local, pero una muy recomendable pasa por meter la batería y el equipo de voces en un lado apuntando al centro, y enfrente el resto de equipo: el ampli de la rítmica, al lado el del bajo y al lado más separado el ampli de la guitarra solista. Si lleváis algún teclado que no va por el equipo de voces, pues al lado de la solista.
3. Situación de los músicos: cerca de su fuente de sonido, de forma que se escuchen bien. Si tocas la guitarra, pero tienes la cabeza pegada a las cajas el equipo de voces, es improbable que te escuches: luego, te subirás volumen innecesariamente. Si tocas una guitarra, y estas delante de todo el chorro de sonido del bafle del otro guitarra: te acabarás subiendo el volumen innecesariamente...
4. La batería. Por lo general, marca el volumen del ensayo. Lo ideal, sería encerrarla en una jaula de metacrilato o apantallarla (no es coña!). La solución casera pasa por amortiguar los graves del bombo rellenando parte del volumen con una sábana, manta, o espuma, e intentando convencer al batería para que en la medida de lo posible, no reviente a ostias los platos y cajas.
5. Las guitarras. SOLIDARIDAD (otra vez). No la tiene más larga el que más se escucha, vuestras novias os van a querer igual

. Partiendo de una ecualización en "Anti V" (pocos graves -al 3-, pocos agudos -al 4-, rica en medios -al 5, al 6-),
sonando las dos guitarras a la vez, ajustar el volumen para que cubra al batería y os escuchéis entre vosotros. Siempre es importante tener un tema que os salga como el respirar, para comprobar si está todo en su sitio. Este punto es crucial. Una vez resuelto, el resto sale solo.
6. El bajo. A encajar en la mezcla que ya hay. Es importante que el bajista escuche bien el charles del batería, que vaya con sus golpes. Si habéis hecho caso con las guitarras, y las habéis dejado con los graves gustos, el bajo entrará con lubricante. Si tenías ya barullo de graves en el punto 5, no vais a conseguir en la vida que se escuche el bajo.
7. Teclado y otros cacharros. Lo mismo, a cubrir frecuencias sobre lo que ya hay montado. Si os habéis torrado con los agudos en las guitarras, por arriba habrá pelea seguro. Y ojo con tocarle los cojones al teclista, que en un golpe de palanca y de muñeca, os dejáis de escuchar todos
8. La voz. Encastre final. Si todo se ha quedado cuadrado en condiciones, la voz tiene que entrar sola, sin necesidad de tener que ponerla a todo capuyo para hacerla destacar en la mezcla. La idea es que la voz "baile" sobre la mezcla, no que se escuche de fondo una base de karaoke con todos los instrumentos, y encima la voz a su bola.
9. Con todo armado, ahora si que se puede tirar de ecualizaciones
SUTILES. Si notáis que las guitarra se han quedado sin cuerpo o muy apagadas EN LA MEZCLA, probad un poco a trabajar la ecualización, pero con movimientos mínimos. Si tumbáis los potes, hemos destrozado todo el trabajo anterior. Lo mismo para el bajo, para las voces, y para el resto de instrumentos: ajuste fino, SIN TOCAR LOS VOLÚMENES, y pensando bien antes de tocar un pode de ecualización, para saber que es lo que falta o sobra.
Ten muy presente que después de haber dejado todo arreglado a la perfección, y de que salgas un día llorando del ensayo por lo bien que ha sonado todo, a la semana siguiente, sin haber movido absolutamente nada, puede sonar regular, o directamente mal

. Es la magia de la acústica, y contar con este problema y no desesperar, es igual de importante (o mas!) que saber hacer un buen acondicionamiento sonoro. Los oidos y el cuerpo no están igual todos los días, los músicos no tocamos igual todos los días, los bultos extraños dentro del local y los cambios sutiles de posición (tapar con el cuerpo una pantalla, tocar de cara o de culo...) cambian mucho mezcla. Las válvulas también funcionan con magia negra....

Hay una barbaridad de factores más allá de aquellos que pensamos que controlamos, así que paciencia.
Lo dicho, solidaridad, volúmenes bajos y mucha cabeza