Perdonad que reflote este hilo, pero estoy volviendo a coger la guitarra, y la verdad, viniendo del bajo, se me hace muy cuesta arriba lo de tener un intervalo de tercera entre dos cuerdas.
Como hace tanto tiempo que dejé de tocar la guitarra y estoy acostumbrado a tocar el bajo con C agudo, no creo que me cueste mucho ir haciéndome.
En estos años parece que algunos guitarristas famosos como Alex Hutchings o Tom Quayle han popularizado esta afinación. ¿Alguno por aquí la utiliza?
Lo estuve intentando cuando estudiaba porque mi profe lo comentó como anécdota. Con dieciocho años pruebas todo, pero no le veía recorrido ni compensación por el esfuerzo requerido. Además, como dices, los intervalos entre cuerdas son un tostón con mis dedos cortos. No quiero imaginarlo en un bajo.
Pues he estado un par de semanas intentándolo, pero qué cabrita es la memoria muscular y la costumbre.
Toco el ukelele (cuatro cuerdas), con la típica afinación, GCEA, sin problema. Le di una temporara a la mandolina (GDAE, por quintas), pues no me costó mucho aprenderme las primeras posiciones.
Pasaba al bajo, también cuatro cuerdas, EADG, sin problema, no me liaba. Es como si en mi cabezota fuesen compartimentos estancos. El tercer traste de la primera cuerda es C, G o Bb para uke, mandolina o bajo, y no me lío.
Con la guitarra, cuando he tenido una barítona, la he afinado todo en cuartas, BEADGC, igual, no me confundía mucho. Cuando he tenido un Bass VI lo he puesto en EADGCF y me apañaba bien, no me perdía.
Sin embargo, con la puñetera guitarra "normal", no hay manera, y mira que llevo años sin tocar, pero se me van los dedos y la cabeza a las notas "de siempre". Es un esfuerzo enorme pensar continuamente en las nuevas posiciones en EADGCF y el cerebro y los dedos continuamente "se me van" a la afinación estándard.
Ahora entiendo como gente como Alex Hutchinson o Tom Quayle, pese a ser expertos "cuarteros", en sus ejemplos a veces pasan a tocar en estándar: no han podido "olvidarse" de la afinación estándard. Sospecho que lo que aprendes de jovencito se queda tan grabado que es casi imposible que se olvide.