Mas de 20 años sin Adrian Borland (The Sound)

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Noise
#1 por Noise el 06/05/2020
Adrian K. Borland, fue un cantante, compositor, guitarrista y productor, pero sobre todo fue celebre por ser el líder del grupo británico The Sound, una de las bandas mas influyentes del post-punk ochentero.
El 26 de abril de 1999 Adrian Borland, se suicidó arrojándose a las vías de la estación de Wimbledon. Murió en el acto, arrollado por un tren.
Tenia 41 años y se encontraba en medio de la grabación de su último disco.
Esa fue la versión de la prensa británica y probablemente la verdad, pero aquello no fue un verdadero suicidio. Adrian, únicamente fue víctima de su propia enfermedad mental, el trastorno esquizo-afectivo.
Para los que, como yo, vivieron intensamente los ochenta y disfrutaron con la música que nos trajo el movimiento punk, la new wave y la posterior marea de fecunda creatividad musical, los nombres The Sound y Adrian Borland, su líder, no serán en absoluto desconocidos.
Estas líneas sólo pretenden ser un pequeño y humilde homenaje, reivindicativo y tardío, que sería mejor entendido si el lector pudiera escuchar, alguna de sus canciones.
Quieren servir, además, de nota informativa para todos aquellos que disfrutaron con su música.


THE OUTSIDERS

Adrian inició su carrera musical en 1976 formando un grupo punk, llamado Syndrome, nombre que un año después cambiarían por The Outsiders.
Su primer concierto tuvo lugar en la sala Roxy de Londres como teloneros de los míticos Generation X (el grupo de Billy Idol). Mientras interpretaban una canción de su admirado Iggy Pop, en pleno concierto, ante la sorpresa del grupo, el propio Iggy subió de repente al escenario y cantó con ellos.
Esos momentos quedarían para siempre grabados en la memoria de Adrian.
The Outsiders grabaron dos discos financiados con el dinero de los padres de Adrian, "Calling on Youth" (1977) y "Close Up" (1978).
"Calling on Youth" pasaría a la historia como el primer disco de punk británico producido íntegramente con dinero de la propia banda.


THE SOUND

En 1979, tras varios cambios en su formación, la banda cambió también de nombre, adoptando definitivamente el de The Sound, hasta su desintegración en 1987.
El estilo punk de The Outsiders evolucionó hacia una onda más oscura y tenebrosa.
Algún crítico musical ha dicho que The Sound representan el eslabón perdido entre Joy Division y Echo and the Bunnymen, dos de los símbolos máximos del género.
A lo largo de los ocho años de vida del grupo, grabaron siete discos. “Jeopardy” fue el primero, y el que les dio a conocer.
Su segundo trabajo editado , “From the Lion´s Mouth" le otorgo el reconocimiento unánime de la crítica especializada, con una instrumentación creadora de atmósferas envolventes. Una obra maestra, y posiblemente el disco de mayor calidad de la decada, aunque no fuese ni de lejos protagonista de ningun top ni radioformulas.
El éxito de crítica obtenido por “From the Lion´s Mouth” hizo que la discográfica presionara a los integrantes del grupo para que su siguiente disco fuese más comercial y obtener un éxito en las ventas. Nada mas lejos de la realidad, premeditadamente, sacaron toda su vena experimental y anti comercial, cuya consecuencia principal fue el fin del contrato con su discográfica.
De los discos siguientes grabados el más destacado fue “Heads and Hearts”.
Fue en aquella época cuando empezaron los problemas de salud de Adrian. Comenzó a beber para aguantar la presión del trabajo, de las giras constantes. Pero no fue hasta pasados unos años, poco antes de la desintegración del grupo, cuando comenzaron a presentarse los síntomas del trastorno esquizoafectivo, la enfermedad que le arrastraría inexorablemente hacia la muerte.
Aunque no está claro cuando Borland se le diagnosticó su condición de esquizofrenia, a partir de 1985 en adelante los síntomas de su depresión se hizo más y más evidente. Sus problemas se manifiestan de muchas de las canciones del último álbum con The Sound.
Las canciones de Adrian eran y son auténticos poemas con un alto contenido existencialista, estaban llenas de palabras oscuras emitidas por un ser atormentado con una sensibilidad extraordinaria, tenían un fuerte componente literario, eran complejas, intensas y elaboradas, en algunos casos crípticas hasta lo inextricable.
El exceso de matices literarios en las letras y la tendencia experimentadora de su música, no coincidía demasiado con las exigencias del mercado. Por eso los momentos de gloria de The Sound no duraron demasiado y el grupo se disolvió en el año 87.
Adrian se culpaba a sí mismo y a su enfermedad de la separación.


CARRERA EN SOLITARIO

Pero su creatividad era imparable y decidió emprender una andadura en solitario para no verse desbordado por ella. Una andadura prolífica pero sin ningún éxito comercial.
Adrian no tenía madera ni imagen de rock-star, ni probablemente pretendía serlo.
Recuerdo aquella actuación en el mítico “La Eda De Oro” donde Paloma Chamorro atribuía la falta de popularidad del grupo a el físico de Borland. Como diría mi padre, “pa mear y no echar gota”.
Tampoco doblegaba sus proyectos ante los intereses comerciales. Trabajaba con discográficas independientes, financiando sus proyectos con dinero paterno o con el suyo propio.
Sus conciertos tenían lugar en pequeñas salas alternativas.
Hasta su muerte, Adrian grabó seis discos más (dos de ellos con una banda llamada The Citizens), incluido el que estaba terminando cuando murió.
En ellos la música comenzó a ser menos cruda, más alegre que la de The Sound en algunos casos y mucho más melancólica en otros.
A pesar de que Adrian ya estaba bastante tocado por el trastorno esquizofrenico, los años de experiencia influyeron definitivamente en la evolución de esas grabaciones que se tornaron más elaboradas, más cuidadas, sin perder su especial toque de distinción, ni traicionar sus principios creativos.
El último disco editado en vida, titulado “5:00 A.M.”, posee una vitalidad y una brillantez que recuerda, por momentos, lo mejor de The Sound.


Su actividad artística y creadora no se limitó a esos dos proyectos principales.
Durante la vida de The Sound montó, con uno de sus miembros, un grupo paralelo de tecno experimental llamado Second Layer.
Más tarde otro, como guitarrista bajo el seudónimo de Joachim Pimento, con el exótico nombre de The Honolulu Mountain Daffodils.
Fue productor, también, de varios grupos independientes como Dole, Into Paradise y The Prudes, entre otros. Una de sus últimas aventuras la llevó a cabo como productor y co-autor, bautizada con el nombre de White Rose Transmission, dio como resultado la grabación de tres discos magníficos, aunque Adrian murió antes de poder ver editado el segundo de ellos, “700 Miles of Desert”.
Todos los títulos de The Sound aparecieron en su momento en España, pero los de Adrian en solitario nunca vieron la luz aquí.


EL VIAJE INACABADO

El dichoso trastorno esquizoafectivo sumía a Adrian en temporadas de intensa depresión, durante las cuales también oía voces.
En más de una ocasión intentó quitarse la vida. En una de ellas, incluso, tuvo que ser ingresado en un sanatorio psiquiátrico, un desagradable trago que, según contaba después el propio Adrian, no estaba dispuesto a volver a pasar.
Según su madre, los días anteriores a su muerte sufrió un brote muy agudo. Estaba arropado por sus padres, con los que vivía, pero esa última vez se negó a tomar la fuerte medicación que tenía prescrita. Le atontaba en exceso, decía él, y quería terminar su disco con las ideas totalmente claras.
Pero, aunque la grabación estaba muy avanzada, no pudo verlo acabado: la enfermedad y el miedo atroz a ser ingresado de nuevo, terminaron antes con su vida.
La discográfica decidió publicarlo, concluyendo el proyecto gracias a la ayuda de los músicos que intervenían en él. Su título: “Harmony and Destruction (The Unfinished Journey)”.

En una de las últimas entrevistas, el periodista le preguntó cuántas canciones había escrito. La respuesta de Adrian fue: "¿En toda mi vida? Aproximadamente unas trescientas.... De todas formas el número es lo de menos, lo más importante es: ¿cuántas de ellas serán recordadas?”
Ese afán de permanecer en la memoria es inherente a los grandes espíritus creadores.
Son multitud los que están de acuerdo en que The Sound no recibió el reconocimiento que merecía.
No te preocupes demasiado, Adrian, algunos de nosotros no olvidaremos nunca muchas de esas espléndidas canciones.


Discografía:

The Sound
• Jeopardy (1980)
• From the Lion´s Mouth (1981)
• All Fall Down (1982)
• Shock of Daylight (1984)
• Heads and Hearts (1985)
• In the Hothouse- Live (1985)
• Thunder Up (1987)

Adrian Borland
• Alexandria (1989)
• Brittle Heaven (1992)
• Beautiful Ammunition (1994)
• Cinematic (1995)
• 5: A.M. (1996)
• Harmony and Destruction (The Unfinished Journey) (2002)

Más información sobre Adrian Borland y The Sound:
http://www.brittleheaven.com/
Fuentes:
http://anecdotariodelrock.blogspot.com/2007/10/el-cementerio-del-rock-adrian-borland.html
https://es.qwe.wiki/wiki/Adrian_Borland

No quiero terminar mi particular homenaje sin incluir al menos una muestra de su creatividad.
Huyo de tópicos y como el, me declaro enemigo de la comercialidad, que nadie espere de mi un tema representativo o de éxito, sino más bien el que represente su esencia pura.
Y la elección para el que suscribe es bien fácil.
“Silent Air”, en la rara versión acústica.
Un tema que fue escrita en memoria de Ian Curtis (Joy Division), tras su suicidio (también).
Ambos comparten algo más que un mimetismo personal, enfermedad, vida tormentosa y muerte auto infringida, son hermanos de alma y de paso, mis mayores influencias musicales.
Soy un descendiente directo de su música y su poesía, como iba yo a elegir otra, si mis reminiscencias más directas se unen en este tema del musico de culto por excelencia.

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jonyk
#2 por jonyk el 06/05/2020
Que buenos The Sound !... de lo más original musicalmente de esa época, con esa voz y utilizando muchas veces acodes disonantes
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Noise
#3 por Noise el 06/05/2020
Siento una debilidad especial por esta banda.
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Javi Alonso
#4 por Javi Alonso el 06/05/2020
Para mí, que también he vivido intensamente el post-punk de los '80s,The Sounds siempre me ha parecido un grupo fascinante desde el principio hasta el final.
Un gran artículo y un gran homenaje a un gran músico.
Un abrazo Noise, sigue así que nos tienes muy entretenidos.
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Javi Alonso
#5 por Javi Alonso el 06/05/2020
Rectifico el nombre que The Sound es si "S" al final, sorry
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astrako77
#6 por astrako77 el 06/05/2020
From the Lion´s Mouth: Dame de eso por vena. Discazo con mayúsculas. En el top de la década junto con el "Voice of Chank" de The Lounge Lizards.

Noise: articulazo de nuevo. Estás que te sales. Gran homenaje a Adrian Borland
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luishouse
#7 por luishouse el 06/05/2020
Joder, qué recuerdos, mi amigo Jesús en su bar me descubrió este grupo, entre muchos otros, allá por los 80, lástima que tampoco está ya entre nosotros.

Nos gustaba especialmente poner esta a todo volumen, todo un exorcismo.


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jorgemod
#8 por jorgemod el 06/05/2020
Banda infravaloradisima, los Sound, o más bien el propio Borland. Los dos primeros discos son sublimes, gran hilo Noise!
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calvocabron
#9 por calvocabron el 06/05/2020
Esta semana mismo los estuve escuchando. Qué buenísimos eran.
Genial el homenaje. Gracias.
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Noise
#10 por Noise el 06/05/2020
El verdadero homenaje lo estais haciendo vosotros.
Yo nunca pense que hubiese tanto devoto de The Sound por estos lares.
Para que luego digan que este foro es solo de metaleros.
Sinceramente me esta sorprendiendo el seguimiento que tienen, porque incluso entonces, al principio y mediados de los 80, no eran precisamente una banda que contara con demasiados adeptos en la piel de toro. El mercado radiofonico, la prensa especializada y el boca a boca, como unicas fuentes de informacion de la epoca, estaba acaparado por otros grupos mas vendedores, The Cure, Echo & The Bunnymen, The Bolshoi, Psichedelic Furs, The Chameleons, ect, pero The Sound no dejaba de ser un grupo de culto mas intimista aunque contaba con una minoria que le guardabamos absoluta fidelidad.
Recuerdo que sus incondicionales eramos las raros del After-Punk, a mi me gusta llamarlo asi, porque el termino Post-punk y Onda Siniestra se crearon a posteriori. Nadie decia Post-punk en el 82/83, era sencillamente After.
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astrako77
#11 por astrako77 el 06/05/2020
Yo soy de finales de los setenta y no lo viví en directo. Pero paraba con gente más mayor que yo y siempre ponían estos discos. Luego me olvidé de ellos pero a partir de los 2000 me quedé con lo mejorcito y vuelvo a ello de tanto en tanto. Rememorar también a Dead can dance aunque sean australianos.

Con el tiempo y con las lecturas y documentales que he visto, a estos sonidos y estos discos de época le he llamado (es una broma personal) Thatcher's sound en vez de after punk o "siniestra" así en general, que también se oía mucho este término. Cuando la lagarta esta sacada directamente de la serie "V" instauró sus políticas dejó a la juventud del UK en un estado bastante deplorable, como si hubiera teñido la época de blanco y negro. Sin embargo, esto sirvió para que un puñado de grupos con muchísimo talento grabasen verdaderas joyas en clave decadente. Hubo mucho suicidio sonado y enfermedades mentales derivadas de una mezcla de falta de oportunidades, nihilismo extremo y consumo.
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jorgemod
#12 por jorgemod el 07/05/2020
Yo los descubrí hará unos 15 años gracias a mi hermano, 12 años mayor que yo y siniestro de pro , jeje. Los ochenta fueron para mi una década denostada y redescubierta después (soy de la generación grunge, si....). Me encantaron los 2 primeros discos de The Sound desde el primer momento, y también alguno de Borland en solitario (tengo el Cinematic en vinilo). Tenía un talento increíble para componer temas oscuros, intimistas y pegadizos...
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