platerin escribió:
ven un grupo en directo (más si es de rock o metal) y dicen... cuanto ruido, vámonos y volvemos cuando acaben
Hay que puntualizar...
ven un mierda de grupo con una mierda de equipo, una mierda de sonorización, en una mierda de sala y dicen....
¡¡¡Vamonos!!!
Porque la mayoría de las veces que vas aun local donde un grupo toca gratis nos encontramos con eso... un grupo que toca gratis porque nadie da un duro por ellos y un mierda de empresario que se aprovecha de las ganas de tocar de muchos mediocres que no podrían tocar de otra manera.
"SÉ QUE ESTO ES UNA GENERALIZACIÓN Y QUE HABRÁ MÁS DE UNA EXCEPCIÓN"
Pero cada palo que aguante su vela, el empresario que no paga termina ofertando mierda... mierda que no suena y no funciona y por tanto no da reditos como para que se pueda pagar por la musica en directo...
Ante ese panorama, el publico desconfía de asistir a cualquier evento, porque yo personalmente estoy harto de encontra mierda gratis... pero el que quiera mierda gratis yo le envío cuatro cubos (jajaja, como el chiste del infierno español)...
En definitiva.... en mi opinión, la política de tocar gratis unido a los empresarios "listillos" que en lugar de ofrecer programas de calidad, prefieren dar cualquier cosa porque es barato, le hacen un flaco favor al mercado...
Los grupos jodidos porque no cobran, los empresarios jodidos porque no venden y el publico jodido porque no encuentra nada que le apetezca escuchar.
Los empresarios son unos cabrones... pero es que entre los "musicos" cinco tios que se juntan los miércoles a tocar en un local ya son una banda por poca preparación que tengan....
Deberíamos poder distinguir, y ahora mismo no podemos.
CAda cosa en su contexto.... si nos encontramos a gregorio paniagua tocando en un bareto las cantigas de alfonso X... por muy loable que sea, muy grande que sea la camerata... el que va a tomar copas no está dispuesto a aguantar música medieval... pues si en lugar de a gregorio paniagua, nos encontramos a "los pelotillas asesinas" haciendo Death... pues apaga y vamonos.
El mercado en este caso no es cosa de dos, sino de tres, y si encima admitimos el concepto de "estilo" pues de cuatro.