Paco escribió:
Jodorowsky se flipa un poco
Jodorowsky se vendía como la quintaesencia del surrealismo setentero y solo vendía humo en un momento en que te tirabas un pedo y decían que una
performance. Los guiones para Moebius son discutibles, su cine, impresentable. Lo rescató Sánchez-Dragó y sus entrevistas e intervenciones seguían estancadas en un momento pedante y minúsculo que ya había pasado hacía mucho tiempo. Creo recordar una entrevista a Moebius en la que decía que el tipo no había aportado realmente gran cosa a su trabajo.
Nadie lo quería en Hollywood porque, durante poco tiempo, fue el paliza que se colaba en las fiestas como Sellers en El Guateque. Se vendía aquí porque no había internet donde ver que no tenía sustancia. Eran tiempos en los que proliferaban las sectas (Silo, La Comunidad/Partido Humanista), los yoguis de palo y los magufos expatriados de Argentina y Chile por diversos motivos; algunos, policiales. Se arrogaba participación en trabajos ajenos porque se curraba el colegueo con los artistas, pero estos le desmentían pasado el tiempo. Como Cazenave, que coló un solo en un disco de Anthony Phillips cuando este se arrimaba a cualquiera que le hiciera casito cuando salió de Genesis, y se ha venido vendiendo como la revelación del prog y la New Age.
Jodorowsky se curró muy bien los contactos para estar en todas las salsas, era un
networker, que se dice ahora. Siempre estaba bajo la sombra de alguien conocido por mérito propio.
Giger sí era un artista, tenía talento propio y fue copiado y plagiado
ad nauseam, creando un estilo propio con su biomecánica. A Giger se le acercaban buscando colaboraciones, nunca tuvo que arrimarse ni pelotear a nadie.
Ídolo con pies de barro.